Recibía el Basket Quintanar a CB Pozuelo en un choque clave por la zona baja, ya que los quintanareños estaba obligados a vencer si querían seguir manteniendo opciones de poder sobrevivir una temporada más en Liga EBA.
La realidad es que el partido contó con una máxima igualdad, donde a pesar de que los locales fueron por delante en el marcador durante gran parte del mismo, en ningún momento fueron capaces de distanciarse lo suficiente para poder abrir una brecha considerable.
La rotación a diferencia de otros días no fue excesivamente grande, teniendo incluso que contar con Pablo del filial, que aportaría unos minutos de mucha calidad.
El transcurso del partido reflejaría el gran hacer de las defensas, aunque el tanto fuese alto, ya que al descanso, el marcador era de 45 a 43, con los dos equipos yéndose a tumbar abierta a por la victoria.
Cuando apenas restaban segundos, se pondrían los visitantes por delante, en una acción un tanto controvertida. Caía como un jarro de agua fría esta situación en el Ángel Lancho, pero a diferencia de otros días, la suerte de alió con los locales, para mediante un triple, conseguir una más que ansiada victoria por 83-80.
De esta manera, los quintanareños suman cuatro victorias para seguir aferrándose a la permanencia, en una liga que a tildado el propio entrenador Juan Carlos Navarro «como muy competida y donde las sorpresas y los descuidos, están a la orden del día».
































































