La Primera Territorial Juvenil regresaba al Sargal en la tarde del sábado con los pupilos de Jorge Domínguez, quienes recibían al colista de la división, el Balonmano Caserío Ciudad Real.
Un encuentro favorable a priori para los conquenses, que no especularon y fueron a por su rival desde el inicio, logrando un parcial temprano de 4-1 que solo aumentó con el paso de los minutos. El marcador se fue ampliando gracias a la anotación colectiva de todo el equipo, destacando el acierto de Diego López y Gabriel Saiz, además de varias intervenciones clave bajo palos de Eloy Martín.
El equipo dirigido por Domínguez desmanteló la defensa rival de múltiples maneras: tanto al contraataque, con asistencias en largo del propio Eloy hacia los extremos, como en ataques estáticos, encontrando con facilidad tanto a los jugadores en las esquinas como en el pivote. Cuando no había otra opción, las internadas de Juan Herraiz desatascaban los ataques del REBI Juvenil.

Así, se llegó al descanso con una notable diferencia de 17 goles entre ambos equipos (26-9). Con la ventaja asegurada, la relajación fue evidente, y Domínguez aprovechó para repartir minutos entre todos sus jugadores, logrando que todo el equipo, a excepción del guardameta Eloy, anotara en el partido.
Lo reseñable del segundo tiempo fue que, cuando la ventaja alcanzó los 20 goles (34-14), tanto el videomarcador como el marcador secundario de El Sargal dejaron de funcionar, interrumpiendo el tanteo y el conteo del tiempo restante. Con solo once minutos jugados del segundo tiempo, fue necesario recurrir a las indicaciones de la mesa central, que informaba cada pocos instantes del tiempo restante. Finalmente, tras el pitido final de los colegiados, el partido concluyó con la victoria de los conquenses por 39-22.


































































