Último encuentro de la temporada del REBI Cuenca juvenil en casa, quienes se despidieron de su afición con una importante y gran victoria. Ahora les toca ganar en Pozuelo de Calatrava la próxima semana, para asegurar así, el poder disputar la final a cuatro.
Primera mitad cargada de igualdad y de emoción, donde los conquenses fueron los que pusieron las rentas de dos goles a su favor en varias ocasiones, mientras que los roblenses iban igualando el marcador, el cual llegó con 14-14 al descanso.
José Navarro era quien tiraba del carro de los de Jorge Domínguez, la baja por lesión de Aitor Arce hacía que el lateral izquierdo tuvieran que asumir aún más galones, siendo suyos los primeros goles de los conquenses.
Aunque los visitantes también tenían a su jugador franquicia, un rápido y desequilibrante Julio Piedrahita, a quien no tardaron en hacerle una mixta los del REBI, aunque ni así lo pudieron parar, acabando la primera mitad con seis goles.
La primera mitad, con el paso de los minutos, se le iba atascando a los locales, por lo que en el minuto 20 decidió Domínguez atacar con siete, lo que hizo que los suyos pudieran irse de dos con el 13-11 de un excelso Juan en el 24′. Incluso pudieron ampliar la diferencia, pero no estuvieron acertados y un gol desde el centro a puerta vacía puso el 14-14 al descanso por medio de Zaka.
Se marchaba la renta de los conquenses antes del descanso, donde a falta de 10 segundos tenían la posesión, pero la defensa abierta de los de Villarrobledo les hizo recuperar la redonda y con ello las tablas con las que se llegó al final de los primeros 30 minutos.
Segunda mitad
Hasta dos ocasiones tuvieron los de Villarrobledo para ponerse por delante en la segunda parte, la primera de ellas al comienzo de la misma, pero no las aprovecharon y los conquenses no perdonaron.
Poco a poco fueron mejorando en defensa y, en lugar de hacer una mixta a Piedrahita, decidieron cerrar bien atrás los espacios, esperando la trayectoria larga que buscaba el jugador visitante, lo que provocó errores en los roblenses.
En ataque siguió percutiendo una y otra vez José Navarro, quien estuvo en un modo espectacular, aunque fue Gabri quien puso la máxima en el 42′ con el 23-18 que provocó el tiempo muerto del banquillo del Villarrobledo.
No mejoraron las cosas para ellos, ya que Piedrahita veía la descalificación tras una fea acción con Meneses, quien terminó lesionado y la renta empezó a crecer de manera considerable con un parcial que llegó al 27-18 en el 47′, el cual dejaba el partido visto para sentencia.
Los roblenses sin Piedrahita estaban sin ideas y se seguían chocando con una gran defensa 6:0 del REBI, además de un Eloy que bajó la persiana en la segunda parte.
Sin goles de los visitantes, los conquenses podían disfrutar en ataque, poniendo la máxima de 13 en el 58 con el 32-19 después de tres goles seguidos de Pablo García.
Un triunfo que tuvieron que trabajar más de lo que refleja el marcador el equipo conquense, sobre todo en una primera mitad más que igualada.
































































