El REBI Cuenca juvenil estrenó 2026 como se estrenan los años que pintan bien: con victoria y sensaciones de equipo hecho. Los de Jaime Colmena asaltaron la pista del Azuqueca por 29-32 en un partido trabajado, serio y, sobre todo, muy maduro para ser el primer examen del año.
Desde los primeros compases, Cuenca llevó el mando. No fue un dominio de los que rompen el marcador, pero sí de esos que se notan en cada detalle: defensa intensa, ataques con paciencia y una idea clara de a qué jugar. Azuqueca resistía, agarrado al intercambio de goles, pero el REBI encontraba siempre la manera de mantenerse por delante. Esa constancia tuvo premio al descanso: 12-14, ventaja corta pero con aroma de control.
Tras el paso por vestuarios llegó el momento de mayor incomodidad para los conquenses. Los azudenses subieron una marcha, igualaron fuerzas y lograron el empate, metiendo el partido en un terreno peligroso: el de la ansiedad y el golpe a golpe. Pero ahí apareció lo mejor del REBI: no se aceleró, no se partió y volvió a apoyarse en lo que le había sostenido desde el inicio.
La buena defensa y el orden en ataque fueron construyendo, poco a poco, una renta que sí empezó a hacer daño. Cuando Cuenca consiguió ponerse cuatro arriba, lo hizo con el partido en la mano y la cabeza fría. Y lo más importante: supo administrar esa ventaja. Sin alardes, sin desconectarse, gestionando posesiones y seleccionando bien los lanzamientos para cerrar un triunfo de mucho valor: 29-32 y dos puntos directos al bolsillo.
En el apartado individual, el REBI tuvo nombres propios. Pablo García, máximo artillero con siete goles, lideró la producción ofensiva, bien acompañado por José Navarro y Enrique Meneses, ambos con seis. Tres piezas clave para dar continuidad a un equipo que, más allá de los números, ganó desde el equilibrio.
Con esta victoria, el REBI Cuenca juvenil arranca el año con confianza y se coloca sexto con ocho puntos, un paso adelante en la clasificación y, sobre todo, una señal: este 2026 empieza con triunfo… y con una identidad reconocible.
































































