El mercado de fichajes del UB Conquense empieza a calentarse en serio. Sin anuncios oficiales aún, en los despachos del club se trabaja a contrarreloj y el entorno ya da por muy avanzadas varias operaciones que, de cerrarse, elevarían de golpe el listón de la plantilla. En las últimas horas han tomado fuerza tres nombres propios: Vique Gomes y Francesco Crapisto, futbolistas que aparecen en el radar blanquinegro y cuya llegada, según ha podido saber El Deporte Conquense.
La sensación en el club es clara: el Conquense quiere construir un bloque con más vuelo, con perfiles capaces de marcar diferencias, y eso pasa por reforzar posiciones clave con jugadores contrastados dentro del mercado disponible. Aunque el hermetismo se mantiene —no se ha hecho pública ninguna incorporación—, el volumen de conversaciones y movimientos es constante. El mensaje que se desliza es que no se trata de “tapar huecos”, sino de dar un salto competitivo.
En paralelo a esas vías, también han circulado durante semanas nombres con un componente emocional evidente: los conquenses Sergio Rodríguez y Chete. Dos opciones que ilusionaban por lo que significaría su regreso, pero que, por distintas razones, no han terminado de cuajar. En el club se asumía que no era una operación sencilla desde el inicio, y el desenlace apunta a que, al menos por ahora, la vuelta a casa tendrá que esperar.
Con ese escenario, el foco se coloca ahora en las próximas horas. Si se confirman los movimientos en marcha, el Conquense no solo empezaría a poner caras nuevas a su proyecto, sino que lanzaría un aviso al mercado: la calma en los comunicados no significa inactividad. Al contrario. En Cuenca se negocia, se avanza y se remata. Y el primer golpe en la mesa podría estar más cerca de lo que parece.
































































