El Incarlopsa Cuenca ha incorporado en esta temporada a cinco nuevos jugadores: Pablo Simonet, Davide Bulzamini, Carlos Fernández, Nacho Moya y Federico Pizarro. Aunque solo han podido debutar los cuatro primeros, ya que Pizarro llegó este jueves a Cuenca por un problema en su visado y no jugará su primer encuentro hasta el viernes 28.
Las sensaciones de los recién llegados están siendo más que positivas en estos tres primeros encuentros jugados de pretemporada, los tres se han saldado con victoria y en todos ellos han tenido un peso importante los recién llegados. Dos de los fichajes eran más que conocidos por su paso por el equipo conquense anteriormente y por estar en la Liga Asobal.
Pablo Simonet es un central que da seguridad, fluidez, lanzamiento e incluso ‘magia’ cuando tiene la redonda en su poder. de los jugadores por los que merece la pena pagar una entrada y de los que ilusiona de sobremanera. Vuelve a Cuenca y es un jugador mucho más completo del que se fue a causa de los años y de la experiencia acogida en Francia y en Benidorm. El equipo mejora con él de central y es algo que deben cuidar, ya que es el único específico en ese puesto, donde les tocará ayudar a Thiago, Bulzamini e incluso Pizarro para dar descanso al ‘4’ argentino.
Otro de los que vuelve es Nacho Moya, su paso por Guadalajara lo ha hecho crecer en madurez y seguridad, algo que también dan los años. Su deseo de volver a estar a las ordenes de Lidio Jiménez y en su casa le hacen comerse la pista en cada jugada, donde es un seguro cerrando desde la defensa, además de dar velocidad a la contra y calidad en la definición, dejando varias roscas en forma de goles en esta pretemporada.
La llegada de Carlos Fernández recuerda y mucho a cuando vino su hermano Juanjo. Jugador con muchas ganas de crecer y trabajar, en defensa sabe que lo aprenderá todo a las ordenes de Lidio y teniendo al lado jugadores como Vainstein, Thiago o Moscariello, por lo que no ha querido perder la oportunidad de venir a Cuenca. Se le ven trazas de buen jugador y en ataque se atreve, tanto desde el lateral derecho como desde el izquierdo. Posee un gran brazo y le falta la tranquilidad que le darán los años y el trabajo diario para tener esa milésima de segundo para pensar en la mejor opción.
Y la sensación, quizás también por ser el menos conocido, es Davide Bulzamini. Acierto total en la llegada de un jugador que es rápido de piernas en defensa, que llega muy bien a las ayudas y que puede defender en el 2 y en el 3. Además, suma en ataque, donde posee una gran visión de juego, lanzamiento y pase a extremo y pivote. Un descubrimiento por parte de Lidio de las que nos tiene acostumbrados en los últimos años con jugadores como Thiago o Dutra entre otros.


































































