La experiencia y buen hacer de Daniel Arguillas en Asobal hizo que su fichaje por el REBI Cuenca causara satisfacción y alegría, tras diez temporadas consecutivas en el BM. Huesca. Sin embargo, el guardameta de 32 años, nacido en Caldes de Montbui (Barcelona), no ha podido todavía jugar un minuto con el conjunto conquense debido a una lesión que le afectó el final de la liga pasada. Cuando en pleno mes de agosto parecía que iba a reaparecer, recayó y todavía no ha podido ayudar al equipo, cosa que sí puede ocurrir este sábado ante el Horneo Eón Alicante.
En la sede de Glassdrive Cuenca, compareció Daniel Arguillas para hablar de sus sensaciones de cara al encuentro ante el conjunto alicantino.
Todo indica que, si no hay más complicaciones, por fin Arguillas podrá debutar con el REBI Cuenca.
– La verdad es que estoy muy contento porque han sido cinco meses muy largos, con mucho trabajo oscuro por la lesión y el tratamiento conservador. Vine a Cuenca por la mentalidad que hay, las ganas que siempre hay de ganar y, sobre todo, es un orgullo el poder jugar el primer día en El Sargal, recinto que he tenido que ‘sufrir’ muchas veces en contra y ahora espero que esas palabras de ‘cariño’ sean a favor.
¿Cómo has visto al equipo, desde fuera, en este inicio liguero?
– Creo que hay muchas cosas buenas con las que quedarse. Hemos jugado cuatro partidos, es cierto que se ha ganado uno, pero hay que quedarse en cómo hemos competido. Hemos terminado todos los partidos encajando menos de 30 goles, a pesar de las bajas que provocaron problemas en los cambios, pero el equipo ha estado y con eso debe quedarse todo el mundo. En la pasada jornada, ante el Puente Genil, es verdad que duele mucho perder en los últimos diez segundos, pero el equipo está rindiendo, a pesar de las bajas, y con eso hay que quedarse. Eso es una nota a favor del trabajo que se está haciendo y es una nota de esperanza para el aficionado, al que necesitamos. El equipo está rindiendo, el equipo seguirá rindiendo y llegarán los puntos, que es lo más importante.
Teniendo en cuenta lo importante que es la portería en balonmano, no ha debido ser fácil para Pedro Tonicher jugar él solo todos los partidos, sin nadie que le relevara.
– Siempre digo que la portería es un equipo dentro del equipo. Nosotros siempre dependemos de la defensa, que ahora está yendo genial lo que ayuda mucho a la portería, pero al final jugar sesenta minutos todos los días, carga mucho, sin olvidar que en muchos entrenamientos Pedro ha tenido que entrenar solo porque no podía acudir Eloy. Ahora estamos los dos y estamos para ayudar al equipo en cualquier momento, al final es sumar y dar paradas para tener opciones para ganar.
El equipo sigue sin un fisio que le atienda en el día a día.
– Es un tema complicado. Por mi lesión, necesitaba un tratamiento, se han buscado otras vías a nivel propio como del club, pero sí que es verdad que hace falta una persona que, después de los entrenamientos, pueda estar con el equipo para ayudar a que esa pequeña carga muscular no llegue a ser sobrecarga y haya un peligro de lesión. Es vital en un club profesional que haya un fisio que esté con los jugadores en el día a día, no sólo en los partidos.


































































