Este miércoles, el REBI Cuenca volverá a jugar la Copa del Rey, un torneo que ha dejado grandes momentos para el equipo conquense y que, seguramente, pueda ser el camino más fácil para ellos de alcanzar Europa -lo cual no significa que sea el objetivo principal-. Aun así, este curso deportivo sería el más difícil de todos ellos, porque tendrán que jugar este torneo desde primera ronda, cuando con este formato y sin ir más lejos, en la pasada edición arrancaron en tercera.
Esto significa que los de Lidio Jiménez tendrán que superar tres eliminatorias para alcanzar la final a 8, un objetivo quizá más factible que hablar de Europa, pero no por ello fácil. Y antes de echar las cuentas de la ‘vieja’, los conquenses deben superar a un Trops Málaga (20 horas, en territorio andaluz) que contará con el apoyo de su público y la ilusión de superar a un equipo de Asobal.
Posteriormente, hasta 5 de marzo no se jugará la segunda ronda, mientras que la tercera se disputaría el 9 de abril. La fase final se jugará entre el 6 y 8 de junio, y como es habitual (que no lógico), todavía sin sede conocida.
Antecedentes
La Copa del Rey ha tenido sus luces y sombras en el REBI Cuenca. El año pasado consiguió su tercera clasificación a la fase final, tras ganar a Benidorm (30-32) en tercera ronda y caer en los cuartos de final contra Torrelavega (30-31). Las otras dos veces fueron en 2020 (semifinalista, perdió en el último instante de la prórroga con Benidorm con gol del entonces jugador alicantino Pablo Simonet) y 2019 (histórica final ante el Barcelona -derrota por 18-34- tras eliminar a Bidasoa y Granollers en la fase final).
En la edición de 2023, el REBI Cuenca superó la primera ronda ante Los Dólmenes (22-28) para acabar perdiendo en el partido decisivo por entrar al cuadro final ante el Atlético Valladolid (27-25). En 2022, su rendimiento fue notablemente inferior, al perder contra San Pablo Burgos en segunda ronda (38-36) -quedó exento de primera-. Mientras que en 2021, post-pandemia, ni siquiera se clasificó a una Copa del Rey que jugaban solo ocho equipos -Barça como campeón más Benidorm como organizador, más los seis mejores clasificados en Asobal. Al REBI Cuenca le afectó que el Benidorm, que quedó por detrás en la clasificación, fuera el anfitrión, y se quedó fuera por tan solo un punto-.
En 2019 y 2020 ya hemos mencionado que alcanzó la fase final, pero en las ediciones anteriores el paso del REBI Cuenca por la Copa del Rey ha sido mucho más humilde. En 2018, exento en las tres primeras rondas, perdió en doble eliminatoria ante el Helvetia Anaitasuna -bestia negra de los conquenses en aquellos años- tras ganar en la ida por 26-22 y caer en la vuelta por 33-22, en una ronda que de haber superado habría sido su primera vez en una final a ocho.
En 2017, logró superar una ronda al vencer al Cisne (32-30), pero no pudo en doble partido ante Huesca contra los que perdieron ambos partidos (29-33 y 37-32). En 2016, perdieron en segunda ronda contra Nava (29-25) y en 2015 también quedaron apeados en su primer partido, entonces en tercera ronda y en El Sargal, contra Gijón Jovellanos (29-31). En 2014 se quedó a las puertas de los cuartos de final (en una época en la que no había final a 8, tal y como está establecido ahora), después de ganar a Palma del Río (21-39) y perder contra Puerto Sagunto (27-24).
En 2013, última edición que ganó un equipo que no fuera el Barça al imponerse el ya extinto Atlético de Madrid, el REBI Cuenca ganó por la mínima en primera ronda al Cangas (23-24) y perdió con Logroño en los dos encuentros (35-27 y 26-33).


































































