No se puede hacer más con meno y el REBI Cuenca está mostrando cómo poder lograr casi milagros. De nuevo perdió por un solo gol, pero es que cualquiera hubiera pensado este sábado que se iba a volver de León con una goleada de escándalo.
Con cinco bajas importantes y viajando en el día, se plantó el equipo de Lidio Jiménez en el Palacio de los Deportes de León, donde luchó hasta el final un encuentro que se le puso en varias ocasiones en contra, con desventajas de hasta seis goles.
El REBI Cuenca estuvo a punto de protagonizar una nueva gesta en su visita al Abanca Ademar León, cayendo finalmente por la mínima en un encuentro intenso, vibrante y con un desenlace casi idéntico al de la pasada temporada: una última posesión sin tiempo suficiente para anotar.
El equipo dirigido por Lidio Jiménez llegaba a León con hasta cinco bajas importantes, lo que obligó al técnico conquense a rotar piezas y a improvisar en algunas posiciones. Aun así, los suyos dieron la cara y mantuvieron opciones hasta el último segundo frente a un Ademar con más fondo de banquillo y ritmo competitivo.
Un arranque cuesta arriba
El conjunto local comenzó dominando el choque, aprovechando los errores en ataque del REBI, lo que hizo que Lidio Jiménez se viera obligado a detener el cronómetro en el minuto 6 (6-2) para reorganizar a su equipo. La reacción llegó poco después con el 7-5 de Toth en el minuto 11, aunque las pérdidas de balón volvieron a pasar factura, situando el 12-7 en el marcador en el minuto 18.
Con Arguillas inspirado en la portería, salió en el 22′ ante un Pedro Tonicher que sostuvo a los suyos en los primeros minutos, y la entrada del recién incorporado a la plantilla Pedro Matos, que debutó mostrando solidez defensiva, Cuenca logró acercarse de nuevo con el 15-14 de Tavares. Sin embargo, un parcial final de 2-0 permitió a los leoneses irse al descanso con una renta de tres goles (17-14).
Defensa y fe en la segunda mitad
Tras el descanso, el Ademar amplió su ventaja hasta el 20-15 en el minuto 33, lo que obligó a Jiménez a pedir un nuevo tiempo muerto. Con lo justo en el banquillo, el REBI tiró de garra, defensa y orgullo, liderado por Fede Pizarro y un Gándara sobresaliente en ataque. Cuenca recortó distancias hasta el 26-25 a falta de siete minutos, poniendo contra las cuerdas a un Ademar que necesitó frenar el ritmo con un tiempo muerto de Dani Gordo.
En un final de infarto, Tavares anotó desde los siete metros el 29-28 a falta de 30 segundos. Los conquenses recuperaron la posesión en los instantes finales, pero una falta en ataque señalada sobre el propio Tavares frustró la posibilidad del empate.
Lo dieron todo, se quedaron cerca, y con lo justo plantaron cara al Ademar León. Tercera derrota por la mínima, la cuarta fue por dos en Ciudad Real, aunque han competido en todos los escenarios posibles, y no solo hablamos de geografía.


































































