Recuperó el encuentro de la jornada 16 el REBI Cuenca este miércoles en Granollers, lo hizo con una nueva derrota, la segunda consecutiva tras perder antes del parón en Pamplona ante el Helvetia Anaitasuna.
Con las bajas de Pozzer, Sergi Mach y Nacho Pizarro jugó un equipo conquense que comenzó de manera sobresaliente, ya que tras el intercambio de goles inicial pudo hacer un parcial de 1-7 que le llevó al 3-9 de Sergio López en el minuto 10 de encuentro.
Antes había pedido tiempo muerto Antonio Rama, ya que los suyos no estaban finos en ataque y se encontraban con un gran Perbela con lanzamientos exteriores. Era el mejor momento de un REBI que se fue desinflando con el paso de los minutos.
La defensa abierta de los vallesanos le pesaba a un Cuenca que comenzaba a cometer errores, los cuales eran aprovechados a la contra por los de casa, que casi no tenía que anotar con ataques posicionales, ya que los conquenses no eran capaces de hacer los repliegues rápidos y eso lo sabían aprovechar los de Rama para darle la vuelta al marcador, viéndose por primera vez por delante con el 16-15 de Abrahao. Mach evitó que los de casa se fueran por delante en el marcador al descanso, el cual acabó con un gran gol de Tchitombi desde los nueve metros para hacer el 16-16.

Segunda mitad
Daba la sensación que el choque iba a tener vida hasta que el REBI Cuenca tuviera oxígeno. Y así fue, los de Granollers no fallaban en cada ataque, mientras ponían mucha intensidad y piernas en defensa, poniendo la primera ventaja en el 37′ con el 22-19 de Sergi Franco, que si en la primera mitad pecó de demasiados fallos, en la segunda lo enchufó todo.
Esa brecha la intentó parar Lidio Jiménez con un tiempo muerto, pero a los suyos les costaba la vida poder circular la redonda en ataque, y cuando lo hacían, se encontraban con un gran Panitti bajo palos, acabando con 10 paradas y eso que solo jugó la segunda parte.
Seguían corriendo y anotando con facilidad los de vallesanos, llevando la ventaja a los cinco goles con el 25-20 de Urdangarín en el 41′. Lidio Jiménez agotaba sus tiempos muertos y salía con ataque de siete en busca de atrasar la defensa de la defensa local.
Aunque la ventaja se fue a los siete goles con el 27-20 de Antonio García a puerta vacía. Tuvo aún una reacción el REBI gracias a un Álvaro Martín, que volvió a ser el mejor, creándose los espacios para anotar, facilitar lanzamientos exteriores o provocar siete metros, teniendo hasta tres ocasiones los de Lidio para ponerse a tres, pero no las aprovechó, siguieron los fallos y el partido se quedó sin vida para los últimos minutos, acabando con el 34-27.
Ahora les toca a los conquenses pensar en el domingo a las 17.00 horas, donde recibirán al Abanca Ademar León en El Sargal, donde un triunfo, dejaría la salvación casi matemática para los del REBI en caso de ganar.



































































