El Incarlopsa Cuenca no pudo otorgar una victoria en su primer partido como local de la segunda vuelta. No lo hizo por varios motivos, algunos propios y otros externos. Y no es que suena a excusa, pero cuando mejor estaban y más fácil lo tenían para llevarse la victoria (30-29 y posesión a falta de un minuto), el dúo arbitral cobró protagonismo para evitar ese último ataque y permitir a los navarros que tuvieran la última opción de empatar. Si dudosa, por poner un calificativo ligeramente cariñoso y en favor de los árbitros, era la jugada en la que cortaban el ataque a los conquenses (un pasivo, cuando menos, cuestionable), tampoco se entiende la parsimonia e indulgencia posterior. En cualquier caso, Juan del Arco sacó un misil a falta de cinco segundos y puso el definitivo 30-30.
Al margen de la polémica arbitral que generó un sonoro abucheo de la afición, lo cierto es que el Incarlopsa Cuenca no fue consistente. Le faltó ser más regular, tuvo algunas inconexiones que se tradujeron en parciales negativos y no hubo fluidez ofensiva durante buena parte del choque. Y, con todo, pudo ganar a un Helvetia Anaitasuna liderado por unos excelsos Carlos Chocarro y De Souza Pereira.
Primera parte
Tardó en arrancar el choque, con dos equipos que tantearon en sus primeros ataques y se lo tomaron con calma. Con tanta que estas acciones iniciales se fueron al limbo y hubo que esperar dos minutos para que Thiago Alves abriera el marcador con un lanzamiento marca de la casa. El brasileño no estuvo del todo acertado, pero sí apareció en algunos momentos clave.
Sin embargo, el primer cuarto de hora tuvo dos protagonistas para los locales: Sergi March y Martín Doldán. El primero dirigió bien el ataque y encima se mostró muy atrevido para encontrar portería; el segundo se movió a la perfección en el pivote y fue siempre una solución para los suyos. Si a su buen hacer ofensivo se sumaba una defensa intensa que no hacía prisioneros, era lógico ver cómo el marcador se fue poco a poco haciendo favorable para los conquenses. Así, alcanzaron su máxima ventaja en el ecuador (10-7) del primer periodo.
No lo veía nada claro el entrenador visitante Kike Domínguez. Cambió la portería (salió Marcos Cancio por Juan Manuel Bar) y surtió efecto de inmediato. Hasta entonces, el meta titular llevaba una parada de diez intentos y en apenas dos minutos ya había conseguido tres su sustituto. Se atascó en ataque el Incarlopsa Cuenca y, peor aún, se olvidó de defender. Ya no tocaba a los jugadores del Anaitasuna y estos encontraron hueco por la zona central en ataques muy rápidos además. Perdonó el primero Antonio Bazán, pero encontraron esa debilidad en los conquenses y se lanzaron siempre por esa zona hasta lograr igualar el electrónico en el 22’50 (11-11). Más allá del resultado, peor eran las sensaciones.
Así, al borde del descanso los navarros llegaron a ponerse uno por delante (14-15) y ataque, si bien una pérdida la leyó muy rápido Simonet para marcar desde su propio campo a falta de diez segundos. La empanada defensiva conquense permitió que los visitantes anotaran en tan poco tiempo, si bien Simonet volvió a empatar en el último segundo en otra acción de pillo. 16-16 al descanso y todo por decidir.
Segunda parte
Tras el descanso, la duda surgía sobre qué Incarlopsa Cuenca se iba a ver: si el que arrancó el partido o el que llegó al descanso. Y las dudas se disiparon pronto, porque a pesar de que la fluidez seguía faltando en ataque, la defensa empezó a funcionar y Grbavac, más protegido, paró varios lanzamientos.
Con un Incarlopsa Cuenca más reconocido y rindiendo cómo se espera de ellos (como mínimo, con intensidad y alto esfuerzo defensivo), se sumó Thiago Alves para coger los galones. Mucho más regular que en el primer periodo, el brasileño sacó su brazo a pasear y sustentó el ataque local. Pero además lideró en defensa y se encargó de cerrar la zona central. Así, los conquenses llegaron a ponerse con ventaja de dos goles, que en un partido tan igualado como el que se estaba viviendo en El Sargal podía suponer un mundo.
El Incarlopsa Cuenca tuvo que recomponerse en el 45′, cuando Pozzer veía su tercera exclusión y era expulsado. Era el primer contratiempo importante y poco después los navarros ponían el 25-25 (49′).
En el tramo final, Thiago Alves y la fiabilidad de Nacho Moya (el extremo conquense fue un seguro de vida en los penalties, pero además estuvo muy bien en defensa) se encargaron de poner por delante siempre a los suyos, aunque nunca con dos goles de ventaja. Así hasta que se llegó al minuto final, con 30-29 para los conquenses y posesión. Un pasivo incomprensible permitió a los visitantes tener una opción de empatar en la que durante un minuto el Incarlopsa Cuenca defendió como jabatos, pero al final Del Arco empataba a falta de cinco segundos. A la desesperada, Doldán se quedó a centímetros de dejar los dos puntos en Cuenca.
Con este punto, conquenses y navarros seguirán empatados en la tabla, ambos con 15.
FICHA TÉCNICA
Incarlopsa Cuenca: Ante Grbavac, Nacho Moya, Sergi Mach (4), Fede Pizarro (1), Thiago Alves (9), Nacho Pizarro (1) y Alex Pozzer (1) – equipo titular- Samu Ibáñez, Pablo Simonet (2), Martín Doldán (2), Hugo López, Nacho Moya (5, 4 de p.), Davide Bulzamini (3), Arnau Fernández (1), Joaquim Nazaré (1)
Anaitasuna: Juan Manuel Bar (1), Nicolás Bonanno (1), Juan del Arco (4), Aitor García (2), Martín Ganuza (1), Edu Fernández (1) y Álvaro Gastón – equipo titular- Antonio Bazán (1), Xabi Etxeberría (2), Ibai Meoki (1), Héctor González (1), Marcos Cancio (1), De Souza Pereira (6), Carlos Chocarro (8, 2 de p.), Aitor Albizu y Adrián Ortiz
Parciales: 3-2, 6-5, 10-7, 11-9, 13-13 y 16-16 – descanso- 17-18, 21-20, 24-22, 26-25, 29-28 y 30-30 -final.
Exclusiones: Partido arbitrado por Alberto García Rodríguez y José Manuel Iniesta Castillo. Por los locales, excluyeron a Alex Pozzer (3, expulsado en el 45′), Sergi Mach, Nacho Pizarro y Thiago Alves. Por los visitantes, De Souza Pereira, Aitor García, Antonio Bazán y Carlos Chocarro.


































































