Inicio Noticias Balonmano La nueva directiva del REBI Cuenca destapa una situación crítica que amenaza...

La nueva directiva del REBI Cuenca destapa una situación crítica que amenaza la viabilidad del club

Foto: Mario Gómez

La llegada de la nueva junta directiva del REBI Cuenca, encabezada por Ricardo Lozano, ha destapado una situación crítica y delicada en la gestión del club, tanto a nivel administrativo como económico y financiero, comprometiendo seriamente su estabilidad presente y su viabilidad futura en la Liga ASOBAL.

Durante la asamblea celebrada con los socios, la directiva presentó un informe detallado de la situación inicial con la que se encontraron tras asumir la gerencia, un escenario marcado por la ausencia de estructura interna, la falta total de documentación y graves anomalías legales y contables.

Según explicó el presidente, “nos encontramos con un club sin personal de administración, no existe nadie que gestione tareas básicas como la recogida de abonos, la venta de camisetas o la contabilización de facturas”. A su llegada, la nueva junta no recibió documentación alguna y la información ha ido apareciendo “a cuentagotas”, sin un organigrama definido ni responsabilidades claras dentro del club.

La situación se agrava con una oficina sin horario de atención, socios que acuden a realizar gestiones sin encontrar a nadie y una gestoría limitada a trámites básicos, que únicamente pudo facilitar la información de la que disponía. Tampoco existe control sobre la estructura de cantera, «sabemos quiénes están al frente de los equipos base, pero no quien firma los desplazamientos y los correos», añadía Lozano.

Anomalías administrativas y legales

La presentación de la nueva directiva reveló una ausencia total de documentación física y digital, salvo la aportada por la gestoría. No existen registros claros de contratos con patrocinadores ni facturación emitida. A ello se suma la inexistencia de un correo corporativo, trabajando el club con una cuenta genérica de correo electrónico (Gmail), desde la que se produjo un borrado de correos críticos y de la que no se traspasó la contraseña de acceso. «Solo fue posible recuperar parte de la información porque la sesión permanecía abierta en los ordenadores de la oficina», informó el presidente.

En el ámbito laboral, se detectaron altas en la Seguridad Social que no se corresponden con la realidad, contratos no registrados a tiempo en el SEPE y una situación especialmente grave a nivel institucional: una junta directiva inscrita notarialmente en julio de 2025 que no coincide con quienes ejercían realmente las funciones, con implicaciones legales relevantes para personas que ya no formaban parte del club.

edc

Auditoría pendiente y riesgo de sanción

Uno de los puntos más preocupantes expuestos fue la auditoría obligatoria exigida por ASOBAL y el CSD tras el paso a club profesional. “La auditoría del periodo 1 de julio de 2024 al 30 de junio de 2025 no es que no esté presentada, es que está sin empezar”, afirmó Lozano, desmintiendo que existiera un proceso en curso como se había asegurado en la asamblea celebrada en verano.

El retraso en la auditoría de la temporada anterior ya supuso una multa de 18.000 euros, evitando una sanción mucho mayor por la Ley del Deporte. La fecha límite actual de entrega es el 15 de enero de 2026, pero la directiva no dispone de la documentación necesaria para iniciarla. “Yo siento que hoy voy a ser muy negativo, pero mi trabajo es deciros cómo está la cosa. Es un tema de extrema gravedad”, reconoció el presidente.

La anterior gestoría aseguró haber enviado la documentación por correo electrónico, pero dicho correo no ha sido localizado. La nueva junta trabaja contrarreloj para recuperar esa información y solicitar una prórroga al CSD, conscientes de las consecuencias de no presentar la auditoría.

Subvenciones en peligro

La falta de documentación también compromete la justificación de subvenciones públicas. Aunque podría salvarse la correspondiente a la Junta de Comunidades, la subvención de la Diputación Provincial, cercana a los 200.000 euros, corre serio peligro si no se puede acreditar correctamente su destino.

Análisis económico: tesorería mínima y deuda elevada

El análisis económico-financiero mostró una imagen alarmante. El club dispone de cuatro cuentas bancarias con un saldo conjunto de apenas 619,46 euros de tesorería. La deuda vencida, correspondiente a facturas ya exigibles y no abonadas, asciende a 89.987,67 euros, cifra que se eleva a 102.472,67 euros al cierre de noviembre tras nuevas obligaciones.

Entre los casos destacados figura el del entrenador Lidio Jiménez, con una deuda cercana a los 12.000 euros derivada de una transición contractual mal gestionada, pérdida de antigüedad y anticipos no cobrados, situación que acabó en manos de abogados. Una obligación que según Lozano «es mucho mayor, pero que gracias a negociación con Lidio que en un principio se condonaría ampliando su contrato dos años, pero ante la negativa de una persona del staff técnico, solo se amplió uno, generando ese importe que se pagará poco a poco porque es dinero que le pertenece». También se analizó la deuda con Hummel, cercana a los 26.000 euros, con facturas incompletas, contratos inexistentes y discrepancias entre el material facturado y el realmente almacenado.

A ello se suman seguros sociales por valor de 12.484 euros, cuyo aplazamiento se solicitó fuera de plazo, obligando al club a afrontar un pago inmediato de 10.000 euros antes del 10 de enero.

Un futuro inmediato lleno de obstáculos

De cara al resto de la temporada, la directiva presentó una previsión marcada por la asfixia económica. Cada partido supone un coste de 1.900 euros en arbitrajes, que deben abonarse por adelantado. El club ha tenido que renunciar a gastos como el alquiler de la pista de la universidad, reubicando los equipos en pistas de colegios, algo que refleja la delicada situación.

En ese complicado día a día, Ricardo ha querido agradecer públicamente el apoyo desinteresado de Ramón Gómez Iniesta y su clínica Sunne, que ha facilitado atención médica y fisitoerapia al equipo sin contraprestación económica por el momento. Los escasos ingresos recaudados se han destinado a adelantos puntuales a jugadores, con el respaldo de pequeños patrocinadores.

El club espera ingresar para cerrar el año varias partidas de patrocinios y subvenciones procedentes de la UCLM, Junta de Comunidades y el patrocinio «Eturia CLM», que ayudarán a poder seguir intentando salir adelante.

Tanto el penúltimo (asuntos varios), como el último punto (ruegos y preguntas) se realizaron a puerta cerrada por motivos de confidencialidad, pero lo que queda claro es que el REBI Cuenca afronta uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con una gestión heredada que condiciona seriamente su presente y obliga a la nueva junta a apagar fuegos de manera urgente para garantizar la supervivencia del club.

Comentarios

author avatar
Mario Gómez