Otra vez, no pudo ser, el REBI Cuenca no logró puntuar a domicilio, en esta ocasión en Aranda de Duero ante el Tubos Aranda. Al final, 34-33, logrando el conjunto burgalés el tanto de la victoria en el último segundo del partido. La reacción del REBI Cuenca llegó en el minuto 18 de la segunda parte, con 27-23 en el marcador. Cuatro minutos después ponía el empate a 28, después se ponía por delante y mantuvo la ventaja de dos goles, 31-33, en el minuto 27, a tres del final del encuentro. Los instantes finales fueron plenos de emoción. A falta de 35 segundos, el local Pereira empataba a 34 goles. Tras el tiempo muerto solicitado por Lidio Jiménez, el REBI Cuenca tuvo 19 segundos para marcar el gol de la victoria, eso sí, con dos jugadores menos por las exclusiones de Tavares y Santi Barceló. El balón se perdió y, a falta de cinco segundos, fue excluido Hackbarth por una acción en el centro del campo impidiendo a un rival el poder avanzar hacia la portería.
Ante tanta ausencia de rivales, en esos cinco segundos el Tubos Aranda no tuvo dificultad para encontrar a Dalmau Huix, solo en la línea de seis metros, que marcaba el gol del triunfo sobre la bocina.
Finalizado el partido, digerido el disgusto por la derrota, Lidio Jiménez valoraba el encuentro, resaltado que había sido muy disputado e igualado. “Es cierto que ellos han dominado gran parte del encuentro con diferencias de dos-tres goles, pero siempre hemos estado metidos y hemos aprovechado las superioridades de la primera parte para poder competir en la segunda. Estaba convencido de que, en algún momento, nos íbamos a poner por delante, lo hemos hecho en los últimos minutos, pero nos han mermado mucho las exclusiones finales que nos impidieron competir en los últimos dos-tres ataques que nos podrían haber permitido ganar el partido”.
Tras volver a la liga Asobal, la afición del Tubos Aranda está más que identificada con su equipo, llenando un pabellón como el Santiago Mangúan y no dejando de animar a su equipo. A ello, hay que unir el apoyo de la peña Furia Conquense que se dio cita en este pabellón y que no dejó de oírse durante todo el encuentro. Lidio Jiménez reconocía que el ambiente había sido magnífico. “Jugar en este pabellón siempre es un placer, su afición es el octavo jugador y hay que darle la enhorabuena al equipo porque tener ahora mismo 26 puntos habla de lo bien que lo han hecho”.
El entrenador del REBI Cuenca pidió en la previa de este encuentro que su equipo, ganara o perdiera, fuera competitivo. “Creo que lo hemos sido, hemos estado ahí hasta el final, pero ha habido algunas circunstancias que no las puedes controlar y vuelvo a insistir que las últimas exclusiones nos han penalizado mucho”.
Al conjunto conquense, tras esta derrota, se le escapa definitivamente la posibilidad de ser octavos y el próximo domingo, a las 18.00 horas, deberá visitar al Impulse Guadalajara que se juega el descenso. “Iremos a Guadalajara a competir, como lo hemos hecho hoy, a intentar ganar. Creo que el equipo ha hecho una buena primera vuelta, no tan buena la segunda, pero cuando compite como en este partido, me hace sentirme orgulloso de mis jugadores porque, jugando así, creo que podemos ganar en Guadalajara”.
Finalizado el encuentro, el banquillo conquense vio una tarjeta roja de expulsión y una tarjeta azul descalificante. Habrá que estar atentos a lo que los colegiados han escrito en el acta.


































































