El empate a 27 goles entre el REBI Cuenca y el Fertiberia Puerto Sagunto dejó satisfecho a Lidio Jiménez. Más allá del resultado, el técnico conquense valoró el esfuerzo realizado por sus jugadores en un momento de máxima carga física y destacó la progresión que está mostrando el equipo a medida que avanza la pretemporada.
Tras el encuentro disputado este viernes en El Sargal, el entrenador reconoció que el equipo afronta unas semanas especialmente exigentes desde el punto de vista físico, algo que quedó reflejado sobre la pista.
“Las sensaciones son muy positivas. Estamos en la segunda semana de entrenamiento, con mucha carga de trabajo. Hoy apenas algunos jugadores podían jugar porque ayer tuvimos también un partido duro. El objetivo ahora es cargar bien las pilas físicamente y llegar lo mejor posible al día 12”, explicó.
Jiménez insistió en que los resultados tienen una importancia relativa en estas alturas del verano y destacó especialmente la actitud competitiva de sus jugadores pese al cansancio acumulado.
“Hay poca exigencia a nivel de resultado porque esto es pretemporada. Lo importante es el esfuerzo. Los chicos han competido bien, hemos estado hasta el final con opciones de ganar y estoy contento”, señaló.
Una defensa que empieza a ilusionar
Si hubo un aspecto que dejó especialmente satisfecho al técnico conquense fue el rendimiento defensivo de su equipo. Lidio destacó la aportación de varios jugadores en el centro de la zaga y la variedad de recursos con los que cuenta para construir una defensa más sólida que la del pasado curso.
“Creo que hemos mejorado muchísimo a nivel defensivo. La aportación de Ardini, Santi, Mosquera o Guille nos está dando mucha intensidad. Cuando vuelva Pedro tendremos todavía más opciones. Tenemos mucha variedad en el sistema defensivo y eso nos permite mantener la intensidad durante más tiempo”, afirmó.
Precisamente, uno de los grandes objetivos del cuerpo técnico para esta temporada es conseguir que el equipo mantenga un alto nivel competitivo durante los 60 minutos.
“Queremos mejorar respecto al año pasado y ser capaces de mantener la intensidad defensiva y ofensiva durante todo el partido. Si las lesiones nos respetan, creo que vamos por el buen camino”, añadió.
El debe: las pérdidas de balón
Aunque el balance general es positivo, Lidio también señaló algunos aspectos que todavía deben corregirse antes del inicio liguero. Entre ellos, las pérdidas de balón en momentos decisivos de los encuentros.
“Estoy muy contento con muchos momentos en ataque, pero menos contento con algunas pérdidas innecesarias que te cuestan goles. Nos pasó ayer y nos ha vuelto a pasar hoy. Hemos tenido situaciones para romper el partido, con dos goles de ventaja y buenas sensaciones, y cometemos errores graves que permiten al rival volver”, lamentó.
El técnico considera que se trata de situaciones propias de la pretemporada, aunque dejó claro que deben desaparecer cuando llegue la competición oficial.
“Son cosas normales de esta fase, pero tenemos que intentar que no ocurran a partir del día 12”, apuntó.
Un equipo más largo y con más recursos
A falta de varias semanas para el inicio de la temporada, Jiménez considera que el equipo está cumpliendo los objetivos marcados desde el inicio de la preparación.
“Hemos hablado desde el primer día de construir un equipo de once jugadores, donde todo el mundo tenga que aportar en momentos importantes. Estamos avanzando en esa línea”, explicó.
En este sentido, también puso el foco sobre la necesidad de simplificar algunas acciones ofensivas para evitar errores evitables.
“Tenemos que jugar más sencillo. En momentos clave nos complicamos demasiado situaciones que son fáciles de resolver. Ahí tienen que crecer mucho jugadores como Raimon, Manuel o Santi. Es fundamental que entiendan cuándo hay que jugar fácil y cuándo hay que arriesgar”, analizó.
Por último, el entrenador quiso destacar el compromiso mostrado por toda la plantilla durante estas primeras semanas de trabajo.
“Estoy contento con el trabajo de los chicos. Están entrenando muy duro. Hoy estaban prácticamente muertos físicamente y aun así han hecho un esfuerzo enorme por competir hasta el final. El equipo no se ha dejado llevar en ningún momento y eso es algo que valoro mucho”, concluyó.
El REBI Cuenca continuará ahora con su preparación de cara al próximo compromiso, que llegará el viernes en el Trofeo Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, donde se enfrentará al Guadalajara y al Caserío Ciudad Real en Manzanares.


































































