El entrenador del REBI Cuenca, Lidio Jiménez, comparecía este jueves ante los medios de comunicación para hablar del siguiente encuentro de los suyos, el cual será este sábado a las 17.00 horas en el Alcalde Miguel Salas ante el Ángel Ximénez Puente Genil.
Tras el triunfo de los suyos ante el Cangas el pasado domingo ha aclarado el camino. «Nos quedan cinco jornadas, depende un poco de nosotros qué queramos hacer de aquí al final de temporada. Creo que la gente tiene que ser consciente de que estar en la octava plaza o estar entre los ocho mejores sería una buena temporada para el club».
Se miden a un equipo que está casi obligado a ganar para no pasar apuros. «Sabemos que ellos tienen una situación complicada, pero tenemos que pensar en nosotros, en hacer nuestro partido, en ir allí a competir con ellos porque van a estar muy metidos, y solo tendremos opciones si igualamos su intensidad».
Espera una buena versión de los suyos a domicilio. «No hemos sumado muchos puntos fuera de casa, pero sí hemos competido bien en casi todos los campos, quitando la semana anterior que no estuvimos bien en Logroño. Ya nos hemos quitado esa presión que teníamos de estar ahí en zona un poco intranquila, por lo que tenemos que aprovechar la dinámica de estar tranquilo».
Su rival va a estar muy intenso. «Para ellos es vital ganar el partido, van a estar a un nivel de intensidad y de querer del 200%. Me preocupa que mi equipo sea capaz de llegar a esa intensidad. Si somos capaces de igualar lo que ellos van a poner en el campo, tendremos opciones de ganar. Si no, va a ser imposible».
El objetivo lo tiene claro. «Nos fastidiaría mucho no terminar entre los ocho primeros. Llevamos toda la temporada entre 8 mejores, y creo que es un buen premio evitar dos rondas de Copa del Rey la temporada que viene. Según se está poniendo el futuro la temporada con la bajada de presupuesto, evitar viajes, evitar partidos entre semana incómodos, para nosotros sería un grandísimo premio».
A lo que añadía que «quedar entre los ocho mejores sería una temporada muy, muy, muy buena, y eso es lo que hay que valorarlo», sentenciaba.


































































