El REBI Cuenca retomó la liga Plenitude Asobal con visita al Anaitasuna y derrota por 26-24. Tras un gran primer tiempo que finalizó con 13-16, en la segunda parte los discípulos de Lidio Jiménez desaparecieron en el ataque y sólo lograron ocho tantos, lo que permitió que el rival navarro le diera la vuelta al luminoso y terminara ganando este primer envite de la segunda vuelta.
El técnico conquense entendía que se había realizado una muy buena primera parte, “muy concentrados y sin apenas errores, aunque las pérdidas de balón impidieron una mayor ventaja”. Sin embargo, el inicio de la segunda parte fue cruel para los conquenses, primero con un parcial de 3-0 y posteriormente, en diez minutos, con otro de 7-2 que casi fue definitivo. “Tras el parcial de 3-0 empezamos un partido nuevo y, al final, ellos han estado más acertados en los momentos finales del encuentro, ha sido un cara o cruz y ellos se han llevado el gato al agua”.
A pesar de esta derrota, Lidio valoraba la actitud de sus jugadores. “Creo que el equipo ha estado bien, intenso y metido en el partido, pero nos ha faltado el saber jugar esos últimos minutos, nos ha costado mucho la circulación de balón y en eso tendremos que mejorar. Conforme vayamos recuperando jugadores, iremos mejorando”.
Por su parte, el lateral Rubén Río también valoraba el partido. “Hicimos una muy buena primera parte, muy seria en defensa, pero en la segunda bajamos un poco el ritmo, se nos acabaron las fuerzas”. También hacía referencia a la evacuación del portero David Mach en camilla. “Nos lastró un poco porque nos sacó del partido y ante estos equipos como el Anaitasuna los partidos se deciden en pequeños detalles, más fuera de casa”.
El lateral del REBI Cuenca entendía que “lo dimos todo, luchamos hasta el final y ahora hay que pensar en el siguiente partido”.
Precisamente, el próximo rival del conjunto conquense será el líder Barça, el sábado a las 17.00 horas en El Sargal.

































































