El REBI Cuenca es complicado que olvide el 2023, un año donde acabó como subcampeón de la Liga Plenitude Asobal, un hito que muy pocos podían esperar y que ponía color a un proyecto que ha ido creciendo año tras año superando registros nunca conseguidos. Se les conocía como el campeón de los mortales, ya que es imposible el poder quitarle el primer puesto al todopoderoso Barça, luchando por esa segunda plaza con Fraikin Granollers y Bidasoa Irun casi hasta el final.
Fue Torrelavega el escenario que vio a los conquenses junto a unos 50 desplazados encumbrarse en lo más alto, además, también había conseguido jugar por primera vez la Copa Asobal que acogió León y donde el REBI certificó su plaza en Cangas Do Morrazo, también con varios aficionados en las gradas de O Gatañal.
A todo esto, hay que añadir la cuarta clasificación europea de su historia, la cual al ser segundo daba billete directo a la fase de grupos, la cual no se ha podido disfrutar como se esperaba por culpa de las lesiones, lo que hacía que la mermada plantilla conquense tuviera que afrontar dos partidos por semana, con sus respectivos viajes.
Uno de los primeros en caer era Guilherme Tavares, al que seguía Rubén Río y dejaba solo en el lateral derecho a un sobresaliente Fede Pizarro. Ambos volvían antes de cerrar la primera vuelta, algo que no pudieron hacer Henrique Teixeira y Dani Neves, quienes dejaban desierto el lateral izquierdo y con ello una primera línea donde también cayeron lesionados en diferentes tramos Sergi Mach y Pablo Simonet, teniendo que asumir protagonismo en la primera línea Sergio López.
Pero no han sido solo ellos los que se han lesionado, ya que también cayó Juanjo Fernández, un imprescindible en defensa, y Arnau Fernández, ambos se recuperaron para poder ayudar al equipo, que terminó con la baja de Nacho Pizarro, también esencial en el 6:0 del REBI.
Muy pocos han sido los que se han librado de tener que parar en una primera vuelta de un REBI Cuenca en la que ha terminado con 13 puntos, además han podido ganar dos partidos de la EHF European League, y aunque no se hayan podido clasificar se despidieron con un buen sabor de boca por el triunfo ante el Pfadi Winterthur.
Las lesiones que no castigaron el año pasado a los de Lidio Jiménez, en esta primera vuelta los ha machacado, sin lugar a dudas.


































































