El 2023 llega cargado de incertidumbre para Mónica Guijarro. La joven atleta conquense vestirá la camiseta del Playas de Castellón en un salto cualitativo en su carrera deportiva. Deja atrás un año en el que destacan los regalos: logros, medallas, récords personales y buenas sensaciones. Aunque ahora se enfrenta a un nuevo reto: el cambio de categoría. Ya en competición sub18, hemos hablado con Guijarro antes de comenzar la nueva temporada.
Hace casi un mes conocíamos tu fichaje por el Playas de Castellón. ¿Cómo se forjó todo?
Mis entrenadores y yo deseábamos que algún día pasara, pero no sabíamos que iba a llegar tan pronto. Me llamaron y contactaron conmigo. Fue una alegría, pero también fu un susto, porque era cambiar y enfrentarnos a algo que no conocíamos.
A raíz de este fichaje, ¿cómo va a cambiar ahora tu rutina de entrenamientos y competiciones?
Estoy muy agradecida al Club Atletismo Cuenca porque en ningún momento me ha puesto ningún impedimento. Hay clubs que intentan dificultar todo más, pero aquí me han permitido seguir entrenando en Cuenca con mis compañeros y entrenadores. Yo propuse al Playas que quería continuar igual con mi día a día habitual y me lo han respetado.
Al seguir entrenando con mi gente, que era lo que necesitaba, lo único que cambio es de camiseta. Porque el Playas me puede ofrecer más campeonatos que no podía alcanzar donde estaba.
Dejas atrás el 2022, un año que para ti ha sido muy relevante debido a tu crecimiento como atleta. Si tuvieras que hacer un balance general, ¿con qué te quedas?
Este año fue mi cambio al CA Cuenca. El club me lo ha dado todo, aunque yo ya venía de un club muy bueno. Pero el club Atletismo Cuenca me ha enseñado una parte diferente del atletismo que no voy a olvidar y que me ha hecho ser quien soy. Estoy muy agradecida porque me acompañan en cada paso que doy. Por eso, si me tengo que quedar con algo de este año ha sido con ellos porque valen oro, más allá de cualquier medalla que haya ganado. Tenerlos al lado y tener la confianza que tenemos es lo mejor.
Desde que llegaste al Club Atletismo Cuenca, ¿en qué has mejorado en el aspecto deportivo?
Cuando estaba en el Club Atletismo Tarancón casi no sabía lo que eran los nacionales. Además de conocer a la gente y mejorar incluso como persona, también comencé a mejorar marcas. Empecé a entrenar duro y así aprender a preparar una prueba. En resumen, el Club Atletismo Cuenca me ha enseñado a ser atleta.
Aunque ha sido un año muy bueno para ti, siempre parece que nos falta algo para pensar que podría haber sido perfecto ¿Qué te ha faltado a ti esta temporada que se te haya quedado como una cuenta pendiente?
Este año fallé en el Campeonato de España de Pista Cubierta. Llegué un poco enferma y por eso una de las cosas que quería para este año era bajar de 10 en 3000m. Por circunstancias no pude, porque el siguiente campeonato ya pasamos a pista al aire libre.
Año de reconocimientos también para ti: embajadora de una carrera solidaria, premiada en la II Gala de atletismo de Castilla-La Mancha… ¿Cómo encajas ser ahora mismo un referente del atletismo en la región pese a tu juventud?
Me hace mucha ilusión que me nombren y que me conozcan. Yo me he visto en esa piel y me gusta sentir que ayudo y que puedo dar ejemplo. Es una manera de que los niños y sobre todo las niñas se vean reflejadas. Yo, por ejemplo, en el pasado sentía que era rara por practicar atletismo porque en mi pueblo ninguna chica lo hacía, pero mi padre me enseñó que no todo es diferenciar entre chicos y chicas. Por eso me gusta mostrar y transmitir que las chicas también corren. Les muestro que esto empieza como un juego, pero si te empieza a enganchar y comienzas a practicarlo y a entrenarlo puedes conseguirlo.
Más allá de Castilla- La Mancha, también has conseguido logros a nivel nacional. Este año sin ir más lejos conseguiste la segunda mejor marca de España en la historia del atletismo femenino en obstáculos en un campeonato nacional. ¿Cómo vives tú cada paso que das en el atletismo ya a este nivel?
Espero seguir con todo esto y espero seguir en los primeros puestos para mantenerme y continuar con la misma ilusión para competir. Quiero seguir demostrando que todavía puedo dar más.
Derivado de estos óptimos resultados, ¿has llegado a sentir en algún momento demasiada presión?
Yo soy una persona que me meto presión a mí misma constantemente. Mis entrenadores me ayudan a sobrellevarlo. Me enseñan que no todo es ganar una carrera o estar de las primeras para ser de las mejores.
Dejas atrás la categoría sub-16 y entras de lleno en la sub-18 en este año. Será una temporada de cambios. ¿A qué dificultades tendrás que hacer frente?
Ya no hablamos de nacionales, sino de poder clasificarme a competiciones internacionales: europeos y mundiales. Para mí es dar un paso más en este mundo y pensé que nunca podría llegar a hacerlo. Tengo un poco de miedo y nervios, pero también tengo muchas ganas por conseguir lo que llevo intentando mucho tiempo.
Pese a que con el cambio de categoría crece la incertidumbre, ¿qué objetivos te marcas para el 2023?
Mi reto personal sigue siendo vestirme con la camiseta de España en algún campeonato. No sé si podré lograrlo, pero lo voy a luchar hasta el final y si no lo consigo, pues al año que viene o al siguiente.


































































