Álvaro Hormiga Vera (Fuerteventura), cumplirá 23 años el próximo día 28, llegó a la Unión Balompédica Conquense esta temporada procedente del CD Barco (El Barco de Valdeorras, Orense) de Tercera RFEF y sólo ha disputado dos encuentros en liga con el conjunto blanquinegro, ante el Tomelloso en la primera vuelta y ante el Quintanar del Rey, el pasado domingo. Ambos partidos terminaron con 1-1, pero en el disputado en el ‘San Marcos’, con su actuación en la segunda parte, evitó varios goles del conjunto quintanareño.
Pasadas las horas, Álvaro mantiene su eterna sonrisa y se le nota una gran alegría por volver a jugar, responder a la confianza del entrenador y, sobre todo, ayudar al equipo en un partido tan complicado, gracias al trabajo realizado durante toda la temporada.
Lo primero de todo, ¿cuándo te enteras que vas a ser titular ante el Quintanar?
– Es verdad que, durante la semana, no me lo habían dicho y me entero justo antes de empezar el partido, cuando el míster nos da la charla. Yo me podía hacerme a la idea, pero hasta que no se ve en la alineación, uno no sabe si va a jugar o no.
Y de repente, vuelves a jugar y te conviertes en el ‘héroe’ del empate ante el Quintanar.
– Lo único que puedo decir es que, aunque no juegue, intento hacer todo lo que esté en mi mano, en el sentido de estar preparado para jugar cuando me toque. Es verdad que el portero es una posición complicada en la que sólo puede jugar uno y, quieras o no, a veces durante la temporada es complicado rotar en esta posición y, cuando eres portero y estás en una situación como la mía, lo que te toca es entrenar y estar preparado para cuando te toque jugar. Tengo claro que, si no llego a entrenar como lo hecho todas estas semanas y meses, quizás no me hubiera encontrado con tan buenas sensaciones en este partido.

Javier Ballesteros, entrenador de porteros del Conquense, siempre ha manifestado que tiene a dos porteros de la misma calidad.
– Al final tiene que ver mucho el gusto del entrenador, algo muy respetable. A un entrenador le puede gustar un perfil de jugador más que otro y, si no te toca jugar, no queda otra que entrenar y estar preparado. Es una situación que no depende de ti, por eso, en lo que esté en mi mano no cabe duda que lo haré y cumpliré con ser profesional.
Respecto al partido ante el Quintanar, hubo unos minutos en la segunda parte que todo eran centros y remates sobre tu área. ¿No llega el momento en el que uno se enfada con sus defensas? (Se ríe).
– Dentro de un partido, hay varios partidos. El Quintanar es un gran equipo que se estaba jugando mucho, por eso la mayor parte del partido tuvimos que estar defendiendo y destaco el partido tan serio que hizo la línea defensiva.
Imagino que te habrá felicitado mucha gente por tu actuación en este partido.
– Sí, empezando por mis compañeros y, sobre todo, mi familia que sabe la situación en la que estoy. El hecho de jugar y sentirme cómodo fue una alegría para mí y para los que me quieren.
Me imagino que, tras un buen partido, uno duerme mejor. (Vuelve a reírse).
– Hubiera dormido mejor si hubiera dejado la portería a cero, me quedé con ese sabor agridulce del empate en los minutos finales, pero sí es verdad que, cuando uno hace lo que tiene en su mano de la mejor manera posible, duerme contento.
En el primer partido que habías jugado en la liga, en Tomelloso, hubo alguna crítica por el gol encajado. ¿Te has sacado lo espina de aquello?
– Sí y no. No, porque uno tiene que saber de lo que es capaz y de lo que puede aportar al equipo, por eso a pesar de algunos comentarios que me llegaron y leí, sé de lo que soy capaz y sé que puedo estar preparado para jugar en un equipo campeón como el Conquense. A raíz de esos comentarios, no quise desestabilizarme, entrenando y trabajando, y luego puedes tener más o menos suerte en el partido, pero está claro que, si estás preparado, tienes más posibilidades de que te salgan las cosas bien. Nunca dudé de mí, por así decirlo.
En el club se te valora a la hora del ascenso, tanto como si hubieras sito el titular en la portería.
– Sí, me siento valorado, aunque me hubiera gustado ser más partícipe dentro del campo, pero cuando firmo por el Conquense me comprometo a aportar mi granito desde donde me toca. Entiendo el fútbol de esta manera, soy un profesional, juegue o no, o no esté convocado, voy a animar a mis compañeros y a celebrar los triunfos como el que más.



































































