Entre la semana pasada y la actual estamos viviendo cómo se adapta el fútbol nacional y regional a la nueva situación provocada por la pandemia. La decisión de la RFEF de anular los descensos y mantener los ascensos ha sido seguida al pie de la letra por la FFCM, además de resolver mediante un playoff exprés las categorías en las que hubiera previsto una promoción de ascenso. Pero para ambos entes surge una pregunta: ¿cuándo se podrá volver?
Debido al complicado panorama, es imposible responder con certeza a esa pregunta, sobre todo si tenemos en cuenta que la desescalada está siendo gradual por las provincias. En cualquier caso, tanto la RFEF como la FFCM esperan que el fútbol pueda reanudarse con permiso de Sanidad para dar carpetazo a esta atípica temporada. Y para ello han emitido una serie de recomendaciones a la hora de la vuelta a la competición del fútbol, mediante un documento que se puede consultar en el siguiente enlace.
Estos son algunos de sus puntos:
Periodo mínimo para la vuelta a la competición, jugadores convocables y cambios
El periodo mínimo de entrenamiento entre el primer día que se permita celebrar entrenamientos en grupo y el primer partido oficial de reanudación de la competición dependerá de la duración del periodo de confinamiento:
a) En caso de que éste sea inferior a las 4 semanas deberán garantizarse un mínimo de 15 días entre el primer entrenamiento y el inicio de la competición.
b) En caso de que el confinamiento se prolongue entre 4 y 6 semanas el periodo mínimo aumentará a 21 días.
c) En caso de que el periodo de reclusión se prolongara más allá de las 6 semanas, el periodo mínimo de entrenamiento se sitúa en los 30 días.
Por tanto, todo hace indicar que se jugará en julio. Si se da el caso propuesto en la opción A, arrancaría en la primera de julio, si es la opción B se plantea a mediados de julio, mientras que la opción C sería finales de julio (finalizaría la primera de agosto).
Respecto a jugadores convocables, solo estará permitido que entrenen/jueguen jugadores del filial o juveniles siempre y cuando sean profesionales, es decir, estén dados de alta en la Seguridad Social y dispongan de un contrato. Nos referimos en aquellos casos en los que el filial no esté en una categoría que reciba la aceptación para volver a los entrenos, como le ocurre al Quintanar del Rey, que deberá jugar el playoff exprés aunque no podrá contar con jugadores del filial al no ser profesionales.
Por otro lado, se amplia a cinco las sustituciones en un encuentro, debido a la más que probable fatiga y cansancio acumulado que se producirá tras estos dos meses de parón (que serán prácticamente cuatro cuando se reanude la competición, según prevé la federación nacional)
Franja horaria
Como está previsto que la vuelta a los terrenos de juego se produzca en verano, se estipula que no se dispute un solo minuto entre las 12 y las 19 horas cuando la temperatura ambiental sea igual o superior a los 30º.
Control de temperatura y sangre
El cuerpo médico de los clubes debe analizar diariamente a futbolistas y cuerpo técnico. Así, deben controlar la temperatura corporal (que no sobrepase los 37,3º) y se debe buscar la presencia de tos, disnea, mialgias, pèrdida del sentido del gusto y olfato, diarrea y/o cansancio. Además, el cuerpo médico debe estar pendiente de hacer una analítica de sangre y sistemático de orina, como también realizar pruebas respiratorias funcionales y comprobar el screening cardiovascular.
Comprobar si el jugador está contagiado días antes
Antes del retorno a los entrenamientos, los jugadores deben someterse a un test de COVID-19 (PCR), seguido de test rápido a los siete días, para asegurar que no hay ningún jugador contagiado e identificar a posibles asintomáticos.
En el caso de que un jugador de positivo o tenga sintomatología asociada al COVID-19, aislamiento y seguir los protocolso establecidos. Reevaluar hasta que se confirme que es negativo, para proteger su salud y prevenir el riesgo de contagio al resto de jugadores, con la premisa de que todo jugador afectado, tiene que ser retirado del campo de entrenamiento.
Medidas higiénicas-deportivas
La RFEF establece una separación de cinco metros entre jugadores en los vestuarios, lo que complica la situación especialmente en equipos no profesionales que militan en Tercera División (siempre nos referimos a aquellas categorías en las que sí está prevista la vuelta a la competición). Lo mismo sucede en los banquillos, ya que aconseja una separación de dos metros entre cada jugador. No se producen saludos ni al inicio ni al término del partido,
También exige lavado de manos con regularidad antes y después del entreno, para lo que debe haber dispensadores de gel desinfectante en los vestuarios y zonas de acceso al estadio.
Tampoco se puede compartir botes de bebidas ni material deportivo como camisetas, toallas y otro material personal especialmente en el ámbito deportivo. Cada jugador dispondrá de toallas y botellas de agua individuales. Además, este manuel pide tener cuidado con las superficies de contacto compartidas y elementos de higiene personal usados y que no hayan sido lavados previamente.
Las salas, vestuarios, gimnasios y cualquier zona del estadio que pueda considerarse de uso común debe desinfectarse antes de la llegada de jugadores y del personal.




































































