Día gris, que no importó porque el brillo se concentró en La Fuensanta. Expectación por las nubes, ambiente de día grande y multitud de caras reconocidas de la Selección Española, pero también de viejas glorias del Conquense. La sonrisa fue un constante de pequeños a mayores, con la ilusión de quien revive su infancia y transmite esa pasión por el fútbol y sus protagonistas a la siguiente generación.
En las gradas y los alrededores del campo, fiesta entre «jaulas», camas elásticas, la ‘fanzone’ balompédica y los campos de 3×3. En el verde, los protagonistas comenzaban a calentar entre vítores y aplausos y multitud de peticiones de firmas, fotos y recuerdos para la posteridad. Así comenzaba el día del partido de Leyendas entre el Conquense y la Selección Española.
El encuentro comenzó con hasta media hora de retraso de la hora prevista, pero tampoco importó. La multitud de reconocimientos y homenajes con autoridades que iban desde el ámbito local hasta nacional, con la presencia del vicepresidente regional, José Luis Martínez Guijarro y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, quien dejó abierta la posibilidad de que Cuenca y La Fuensanta pudiera estar entre las múltiples ubicaciones del Mundial 2030.


Hubo quien no pudo reprimir las lágrimas en el homenaje a ilustres exjugadores de la Balompédica, con una lista conformada por José María Olivo Lucas, Álvaro Guijarro, Charly Pontones, Jesús Abarca, Jesús Herraiz, Fernando Arias, Francisco Javier Segovia, Jorge Fernández Lucas y Juan Arturo Romero, quienes precedieron al homenaje y saque de honor del «maestro» y periodista José Luis Pinós.
Después, fotos y más fotos, saludos, un himno de España que volvió a sonar en La Fuensanta siete año y medio después des que lo hiciera en la final de la Copa del Rey juvenil celebrada en junio de 2018. Tras los primeros compases de partidos y alguna que otra muestra de que la calidad no se pierde con los años, Javi Gómez anotó un doblete para dar la ventaja a la Balompédica. Primero cazando un balón que Juanfran se jugó en salida en el área pequeña y, posteriormente, tras un pase al espacio que definió a la perfección ante Ricardo en el mano a mano.
Al filo del descanso, las leyendas blanquinegras siguieron aumentando la renta, con un centro desde la banda que el recién entrado Tajamata engatilló a la perfección a la red. Las Leyendas de la Selección pudieron abrir su cuenta, con un bonito remate de cabeza de Tamudo que respondió con un paradón abajo y posterior manopla David Sierra. Así se llegó al descanso entre aplausos y la felicidad de la parroquia local con victoria por 3-0.

SEGUNDA PARTE
El segundo tiempo dio otro aire y en un pestañeo, las Leyendas de la Selección Española recortaron distancias con dos zapatazos de Nolito y Rubén de la Red apenas había pasado la hora de encuentro. Con el 3-2, se ajustó el choque y fue la oportunidad para el carrusel de cambios para ver a grandes nombres de uno y otro equipo sobre el campo. Diego Capel, Capi, Ito, Amavisca y el presidente de Leyendas, Salva Ballesta, de nuevo, volvieron a moverse sobre el césped mientras que por el Conquense se pudo ver de nuevo a Chopo, Iván Rubio, Oliver García, Dani Gerica, Marce o el mismísimo Jordi Fabregat. Un ambiente festivo que continuó centrando la atención de las casi 3.000 personas que coparon la Fuensanta.
España estuvo cerca de empatar con otro chut de Nolito, mientras que la réplica la puso en los últimos minutos tanto José Vega como Manzano, que protagonizaron las pocas llegadas a los terrenos de Asenjo en esta segunda parte por parte del Conquense.

La noticia preocupante la dejó la lesión de Juanfran, que a menos de tres minutos de la conclusión, sufrió un percance que lo obligó a abandonar el campo cojeando y entre gestos de dolor, aplaudido eso sí por toda La Fuensanta.
Al llegar al minuto 90 de partido salió el sol iluminando La Fuensanta para poner así el toque final. Algo casi cinéfilo, pero que aún tendría una acción más. Un penalti a favor de España por una mano en el área que Rubén de la Red chutó alto a la izquierda, bien colocado, pero en una estelar estirada Sego sacó las dos manos para mantener la ventaja de su equipo ante el grito coral del estadio.
Cierre de lujo par aun día que pasará a la historia de este club que cumplirá 80 años el próximo año, y que día a día tiene que seguir frotándose los ojos ante el «sueño» que vive con la llegada del grupo inversor, que no solo ha revolucionado la entidad en lo deportivo, sino también en lo institucional y lo social, arrastrando a una Ciudad que parecía tener un «sentimiento balompédico» latente, pero siempre dormido desde hace casi más de una década.


































































