Ante la ausencia de competición oficial este fin de semana y la posterior imposición del juez único de que todos los partidos previstos para la jornada 25 se jugarán finalmente el próximo 28 de marzo (Jueves Santo), los equipos de la Tercera RFEF se han lanzado a la disputa de amistoso para no perder ritmo de competición. Conquense y Villarrobledo así lo han certificado con la celebración del II Trofeo del Vino en tierras villarroblenses, un trofeo que se quedó en el «Barranco del lobo» tras la victoria de los de Sergio Aracil por un contundente 4-1 en este partido amistoso.
Álvaro Hormiga en portería o la presencia de David Martínez, capitán del equipo filial, en el once titular indicaba que era un partido para que los «menos habituales» sumaran minutos de ritmo y ponerle las cosas más difíciles en la convocatoria en jornadas venideras a Rober Gutiérrez. Y el equipo comenzó bien plantado ante el Don Octavio Villarrobledo, pero un desajuste entre la línea defensiva y el portero provocó lo aprovechó Kevín Sánchez para abrir el marcador (1-0).
A partir de ahí, el cuadro local sometió al Conquense que le costó horrores salir de su campo. Así llegó el 2-0 desde un lanzamiento de libre directo de Leomar Pinto que entró por la escuadra de Hormiga haciendo imposible su estirada. Apenas unos minutos después, Farisato convertiría el tercero de un Villarrobledo que se gustaba por momentos y que se fue al descanso con una amplia ventaja en el tanteo.
Tras el paso por vestuarios la imagen del Conquense cambió por completo y dio la vuelta al guion del partido visto en los primeros 45 minutos. El equipo de Rober dio un paso adelante y comenzó a ser ganador en duelos, asentándose en campo contrario e hilvanando secuencias de pase más tranquilas, generando numerosas ocasiones y abriendo su cuenta particular con el gol de José Vega (3-1). A partir de ahí, los blanquinegros tuvieron ocasiones de sobra para poder empatar el partido: Antonio Fernández y Jairo Cárcaba tuvieron dobles oportunidades cada uno para marcar, pero un enorme Leo Mendes evitó el intento de remontada visitante.
Ya en la recta final del encuentro, Fran Minara, desde falta directa por la escuadra, pondría el definitivo 4-1 con el que concluiría el choque, dejando así el II Trofeo del Vino en casa.
Hay que destacar la presencia ya nombrada de David Martínez, que salió de inicio, así como David Murillo, delantero del filial que jugó toda la segunda parte, además de una gran actuación en el partido por su numerosa presencia en acciones de Marco Recuenco y Jesús Serrano.
En definitiva, un partido que sirvió al Conquense para seguir compitiendo antes de unos días de parón previos a la intensa semana en la que deberán enfrentarse a Puertollano (como visitante) y a San Clemente y La Solana en La Fuensanta.

































































