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Iván Rubio cuelga las botas: adiós a uno de los mayores talentos del fútbol conquense

Este viernes se acabó la carrera futbolística de uno de los grandes y mayores talentos que ha dado el fútbol de Cuenca. Puede que no jugara en Primera División o no llegara a alcanzar el fútbol profesional (Segunda División), pero la trayectoria de Iván Rubio no termina de hacer honor a lo que ha supuesto su paso por el fútbol. Y es que el deportista conquense (nacido en 1991) puede presumir de haber estado a las órdenes de grandes entrenadores y compartir vestuario con futbolistas que lo han ganado todo. Por cierto, que está por ver que alguna de esas personas digan una palabra mala de un futbolista que, si bien dentro del campo era todo pundonor, lucha, entrega y calidad, fuera de él sobresale todavía más como persona y que se ha ganado amistades por toda la geografía española -hasta el punto de llegar a convencer a futbolistas para venir al Conquense con solo llamarles-.

Se desarrolló en el Valencia

Forjado en la EMF Cuenca, pronto captó la atención de una de las mejores canteras de España. El Valencia CF se hizo con sus servicios y se enroló en sus categorías inferiores en las que fue poco a poco despuntando. Tanto es así que en los mentideros del fútbol, aquel Valencia que conquistaba España era conocido como la generación de Iván Rubio… e Isco. Ellos dos eran los que manejaban el centro del campo de ese Valencia -que contaba en la delantera con otro jugador que apuntaba maneras top, como

Paco Alcácer- y eran grandes promesas del conjunto ché, lo que hizo que incluso Iván Rubio coqueteara con el primer equipo en varias ocasiones.

Foto Alberto Iranzo para ascom

De hecho, llegó a hacer una pretemporada con el primer equipo, ya que Unai Emery -hoy haciendo historia con el Aston Villa- le convocó junto a otros 27 futbolistas para viajar al stage preparado en Eslovenia de cara a la temporada 10/11. Rubio compartió experiencia con futbolistas de talla mundial como Ever Banega, Jordi Alba, David Albelda, Aritz Aduriz, Joaquín Sánchez, Roberto Soldado… Esa experiencia se completó con partidos en Inglaterra, jugando contra el Aston Villa (empataron a 0), choque en el que Iván Rubio jugó los últimos 20 minutos o posteriormente contra un Manchester City que contaba en sus filas desde ese mismo año con el recién llegado David Silva -del propio Valencia-.

Incluso llegó a ser titular en tres de los encuentros amistosos de aquella pretemporada (Al Hilal, Olimpique de Marsella y US Palermo, todos con triunfo valencianista y sin encajar goles), ejerciendo de lateral derecho en una de sus primeras experiencias en este puesto -un puesto que entonces ocupaba el cuestionado Miguel Brito- y que ponía de manifiesto que, más allá de ser un fino centrocampista con llegada, estábamos ante un futbolista muy inteligente capaz de entender los entresijos de cada posición. Esto último no es baladí, ya que en general son esa clase de futbolistas los que después mejor se desenvuelven como entrenadores, e Iván Rubio puede presumir a su corta edad de haber ascendido a un equipo juvenil a la máxima categoría.

Ese año estuvo en dinámica de primer equipo, fue convocado en varias ocasiones por Emery y llegó a debutar con el primer equipo en partido oficial, en Copa del Rey ante el Logroñés el 11 de noviembre de 2010… junto a los mencionados canteranos Isco y Alcácer. Iván Rubio salió en el 81′ sustituyendo a su compañero Isco cuando los valencianistas ganaban en Mestalla por 4-1 a su rival.

Por aquel entonces, Iván Rubio ya tenía amplia experiencia en Segunda B. Y es que el jugador conquense era una de las grandes joyas del Valencia y fue subiendo escalones dentro de la cantera ché hasta debutar con el Valencia Mestalla a los 18 años. Todavía en edad juvenil jugó dos partidos con el filial, mientras que se afianzó con este equipo para asentarse en la 11/12 (coqueteando con el tercer equipo y el filial), aunque aquel año decidió hacer las maletas y buscar nuevas aventuras para progresar como futbolista. Por cierto, en ese último año y si bien no coincidió en convocatorias, sí estuvo en la cantera con un futbolista que acabó fichando posteriormente por el Conquense, el guardameta Raúl Marqueta.

Selección sub 19

Tanto prometía el jugador conquense que llamó la atención de Luis Milla para abrirle las puertas de la selección sub 19, una categoría ya muy destacada en la que sus futbolistas han llegado incluso a debutar o asentarse en Primera División. Solo jugó un partido amistoso -titular ante Irlanda del Norte (0-1)- y fue sustituido al descanso por Cristian Tello. En ese choque compartió titularidad con futbolistas de renombre como Marc Bartra, Kiko Femenía, su inseparable Isco o Rodrigo Moreno, mientras que en el banquillo estaban Pablo Sarabia o el actual capitán del FC Barcelona Sergi Roberto.

Paso por el Oviedo

Cuando decidió emigrar y dejar la cantera valencianista, era una perla codiciada. Y acabó recalando en la 12/13 en una aventura igualmente ambiciosa y complicada, porque si de por sí jugar en el Valencia es un sitio complicado, también lo es hacerlo en un Oviedo acostumbrado a contar con jugadores de casa y que buscaba retornar al fútbol profesional.

Los ovetenses llevaban varios años en Segunda División B, venían de acabar sextos en liga y querían dar un salto para llegar a la promoción de ascenso, tanto que cambiaron al entrenador (se marchó Pacheta y llegó Sarriugarte) y buscaron reforzar el equipo para llegar a puestos de privilegio. Pero el año no comenzó bien e incluso hubo cambio de entrenador (terminaron con José Carlos Granero) e Iván Rubio empezó a contar menos para el nuevo entrenador y no terminó de asentarse en el once de un equipo tan necesitado, ejerciendo asimismo como lateral derecho principalmente. Con todo, mejoraron guarismos y acabaron terceros, pero en la promoción de ascenso, después de eliminar al Albacete, fueron eliminados en semifinales contra el Eibar -que regresó a Segunda División ese año-.

Todavía se mantuvo un año más en el Oviedo, en un año aún más difícil y que acabó con el conjunto azulón en quinto lugar y fuera de la promoción. Sarriaugarte se marchó a mitad de temporada, llegó Roberto Robles, pero no consiguieron el objetivo. Individualmente, Iván Rubio -todavía sub 23- seguía sin ser titular indiscutible, aunque acumuló 20 encuentros, su peso en el equipo fue mayor y se estrenó como goleador en Segunda B (30 de octubre de 2013, victoria por 1-3 ante el Cultural Leonesa, marcó el 0-1 a los dos minutos).

Tras dos años decidió que era momento de ir acercándose a su Cuenca natal en vez de estar tan lejos de su familia -la cual siempre ha sido fiel seguidora y le han acompañado en todo momento-. De su paso por el Oviedo el Conquense puede estar agradecido, porque allí conoció a Jairo Cárcaba y el actual pichichi balompédico guardó una gran amistad con él que fue clave para que el 9 acabara fichando por el club.

La Roda y Guadalajara antes del Conquense

Iván Rubio pudo llegar a Cuenca en 2014, pero finalmente fichó por La Roda CF donde fue uno de los jugadores clave del equipo que acabó salvando la categoría en una última jornada de infarto en el Cartagonova (el FC Cartagena y La Roda llegaban igualados y, en caso de empate o derrota, descendían los locales). Ahí empataron a 1, Iván jugó todo el partido y evitaron caer a la promoción de descenso (el Cartagena fue quien la disputó y terminó bajando). Jugó 30 partidos en total, 24 como titular y se afianzó en esta categoría. Y coincidió ese año con otro conquense, un jovencísimo Jorge Fernández, con quien compartió vestuario en el Conquense años después.

Al año siguiente, 15/16, se marchó al CD Guadalajara, donde todavía participó más (34 partidos) pero otra vez llegó a un proyecto difícil y complicado. Los alcarreños, tras tocar fútbol profesional y descender por motivos administrativos, querían regresar a Segunda, pero cada vez se les complicaba más. Y el año en el que Iván Rubio fichó por ellos acabaron bajando a Tercera División, en una temporada en la que hubo hasta tres entrenadores (Manuel Cano, Félix Arnaiz y David Vidal) fue titular para todos y su desempeño, a pesar del descenso, fue bueno. Estuvo con otro conquense ilustre, Javi Soria, y ambos hicieron juntos las maletas para al año siguiente firmar por el Conquense.

Ocho años en el Conquense

En 2016 se unía al equipo de su ciudad y el idilio fue inmediato. Por fin él jugaba en su casa, en su tierra, con su familia, y llegaba con una edad muy interesante para dejar su impronta. Había otro aliciente: jugar con su hermano Héctor.

En su primer año, con Poyatos como entrenador, él fue quien movió el equipo por completo y seguramente fuera la temporada (de las nueve que ha estado) que tuvo mayor repercusión. Ese Conquense jugaba al ritmo de Iván, hasta que se lesionó en Pedroñeras y que impidió que los balompédicos contaran con su jugador clave en la parte más importante de la temporada.

A partir de ahí, siempre que las lesiones se lo han permitido, ha sido clave -tanto dentro como fuera de los terrenos de juego- para todos los entrenadores. Ha tenido que superar una dolencia cardiaca, una dolorosa lesión cervical, etcétera… pero él siempre se ha desvivido porque el Conquense estuviera lo mejor colocado en todo momento. Tanto que ha aportado en los despachos, ha manejado los designios de la cantera cuando lo han requerido, se ha puesto el mono de trabajo como entrenador (subió al juvenil a División de Honor y se quedó cerca de mantenerlo al año siguiente)

Cuelga las botas… pero no deja el fútbol

Iván Rubio es hombre de fútbol. Puede que deje de ser futbolista, pero no abandona este mundo que tanto le ha dado y en el que ha mostrado que se desenvuelve tan bien dentro del campo como fuera. Quizá no vaya a tener tanta presión como la que tiene un jugador en el campo, pero por su forma de ser, hará todo lo posible para que la cantera del Conquense se profesionalice lo máximo posible y vayan saliendo futbolistas muy válidos para el primer equipo como para alcanzar canteras de equipos de Primera División.

Y mientras podrá disfrutar en casa, con su familia, su pareja y amigos de toda la vida y a la espera del nacimiento de su segunda hija. Todo ello sin quitarse la bufanda del Conquense. Ese es Iván Rubio, un tipo cercano, familiar y muy trabajador.

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Alberto Val