Era prácticamente cuestión de tiempo y, en la primera oportunidad matemática, el Conquense de Liga Nacional Juvenil lo hizo. Los de Javi Soria certificaron de manera matemática su ascenso a División de Honor para la próxima temporada 2024/25 a merced de una temporada espectacular y, lo más impresionante, de la que aún falta por disputar seis jornadas.
«Estoy muy contento después de conseguir uno de los objetivos que nos pusimos a principio de temporada. Es un orgullo ver el crecimiento que han tenido los chicos desde el primer día, ahora queda ver si podemos conseguir el campeonato que sería algo increíble», afirma el técnico del conjunto juvenil del Conquense, Javi Soria.
Y es que como premio a este ascenso matemático, los «leones» del Conquense jugarán su próximo partido este sábado (18:45 horas) en La Fuensanta, justo después de que lo haga el primer equipo. «Nos hacía una ilusión grandísima cuando hablamos de jugar en La Fuensanta, pues es un premio para todos los chicos y para mí también. Pisar la Fuensanta siempre tiene un sabor especial y es algo que estoy seguro que será muy bonito para ellos, se han merecido el disfrutar de un escenario así, de notar esa sensación de un campo profesional a la hora de jugar contra un equipo», explica Soria.
Y es que pese a que los resultados están ahí, no parecía fácil hacerse cargo de un conjunto juvenil que no hay que olvidar que a pocas semanas de su puesta en marcha se quedaba sin técnico debido a la ya conocida marcha de José Ignacio Lucas. Así, el ex-futbolista retornó a la que fue su casa unas temporadas antes, cuando asumió los mandos de la secretaría técnica en la temporada post-COVID. Pese a todo, Soria señala que «tenía las cosas clarísimas una vez que se me ofrece el proyecto». «No lo dudé, tenía muchas ganas de volver al club, de coger un equipo con opciones de estar en una categoría importante, estoy muy contento por el resultado y por el aprendizaje de los chicos», explica el técnico que se muestra orgulloso de «haberle dado herramientas a los chavales para que aprovechar minutos con el primer equipo y sigan creciendo como futbolistas», como ha ocurrido con el ejemplo de Pablo Mendoza esta misma temporada.
Y es que el punto de control que supone la etapa juvenil coge fuerza en este Conquense. Siempre se habla de que una cantera debe visualizarse como una escalera que lleve a los jóvenes talentos destino al primer equipo y Soria cree que «esta escalera en el Conquense está muy bien encaminada», por ello, el entrenador del juvenil espera que el éxito de la promoción de categoría también sea conseguido por el filial y el primer equipo, «sería algo histórico para el club y para el futbol de Cuenca», apostilla.

RECUERDOS POR CREAR
Cuando le preguntamos al entrenador de este Conquense Juvenil por el momento más duro de la temporada, no tiene duda en la dura lesión de Pablo Hernansaiz «Fleki». «Fue un momento duro para mí en lo personal y para los chicos», no obstante Soria señala que «la alegría del pitido final el pasado sábado en Puertollano» es hasta la fecha el recuerdo más bonito que tiene de la temporada, con espera a poder mejorar dicho momento con la consecución del campeonato «Sería algo muy importante para poner un gran broche a la temporada».
Y es que entre los mensajes recibidos y felicitaciones, Soria destaca, por ejemplo, de Víctor Moreno, actual director de cantera del Athletic de Bilbao con el que guarda buena relación personal, «pero sobre todo acuerdo de los que hemos estado ahí día a día, aguantando hiciera frío o calor, los que hemos estado ayudando a los chicos en todo momento: Héctor e Iván Rubio, César en la preparación física, Javi entrenando a los porteros, Samu como delegado, todos los jugadores y sobre todo mi familia, que es siempre tengo en los malos momentos y con la que da gusto celebrar triunfos como el de ahora».
Queda camino, seis jornadas para ser más exactos, y el primer paso lo darán este mismo sábado en casa ante el Talavera de la Reina. El Conquense quiere coronarse campeón y saca en estos momentos 10 puntos al Albacete B. «No puede existir la relajación, los chicos saben que no se lo vamos a permitir, queremos quedar primeros. Es algo que se ha conseguido muy pocas veces, por eso creemos que es el momento de dar un puñetazo en la mesa y demostrar que en Cuenca se están haciendo las cosas bien».



































































