
Un fútbol que también sea de ellas. Es el objetivo del proyecto del Conquense Femenino que, una temporada más, cierra superando en número de jugadoras al curso anterior. Desde hacer cuatro campañas, el conjunto conquense casi ha duplicado el número de chicas que compiten en sus diferentes categorías: desde benjamín a cadete en fútbol sala, compaginando la actividad en el equipo de Liga Interescuelas, más un filial femenino en Liga Regional y el primer equipo en Preferente Femenina.
En total, esta 2023/24 ha contabilizado casi 70 jugadoras. «Los números son el reflejo del buen trabajo, de que estamos haciendo las cosas bien en intentar implantar una estructura realista de progresión para las chicas», explica la coordinadora del club en este área y entrenadora del primer equipo femenino, Irene Palomo.
Y es que el objetivo es idéntico a esa «escalera de progresión» que se buscan en la estructura de los equipos masculinos. «Queremos que se vea una progresión desde pequeñas, que entiendan desde temprana edad el deporte y el juego y que, conforme crezcan tengan un filial femenino en el que no tengan esa exigencia de resultados y consoliden ese aprendizaje para después buscar el rendimiento en el primer equipo», declara Palomo que señala que si bien el objetivo de esta temporada en el Conquense ha sido la permanencia en la Preferente, espera que de aquí a unos años se pelee por subir de categoría o estar entre los equipos de referencia.

PROGRESIÓN Y REFERENTES
En esa progresión del talento conquense, llama la atención tanto las convocatorias de las jugadoras blanquinegras con la selección regional en las últimas campañas, como las ocasiones en las que varias jugadoras del Conquense han participado en sesiones de clubes referencia en el fútbol como e Valencia, Atlético de Madrid o Levante. Precisamente en el conjunto azulgrana fue donde recaló el caso más reciente de jugadora que se formó en la Balompédica: Marina Soriano. Actualmente, juegan en el filial femenino en 2ªRFEF y ha participado en la pretemporada del primer equipo, además de recibir la llamada de la selección Española sub17, cita a la que no pudo acudir por lesión.
«Es algo que defendemos desde el club. No podemos ser egoístas y debemos tener los pies en el suelo, lo máximo a donde estamos a día de hoy es Preferente, si existe ese talento y alguna chica puede seguir creciendo, intentamos darle oportunidades para que continúen su sueño», explica Irene. Los contactos entre cuerpos técnicos de estos equipos han facilitado que varias de las jugadoras conquenses hayan participado en sesiones de entrenamiento «para que se las vea y tengan la oportunidad de, si se van a estudiar fuera o quieren contar directamente con ella, puedan dar el salto».

La idea es seguir consolidando esta dinámica para que los resultados poco a poco continúen dando sus frutos. «Esta temporada, nuestras alevines han sido campeonas regionales en fútbol sala, se sigue haciendo un buen papel en Interescuelas y el filial ha mejorado con respecto al año pasado al tener las chicas más experiencia en la categoría», señala Palomo. Unos logros al que se une la permanencia del primer equipo con una plantilla increíblemente precoz: «Ha sido un año muy duro, con jugadoras muy, muy jóvenes y sólo cuatro o cinco veteranas, entre comillas, pues la mayor tiene 27 años y el resto 21 o 22, por lo que es para estar muy contentas con este grupo».
CIERRE EN CAZALEGAS
El Conquense Femenino pondrá punto y final a esta temporada este domingo (12:00 horas) en su visita al CD Cazalegas. Con el objetivo de la salvación asegurado, las de Irene Palomo buscarán cerrar el año con un triunfo a domicilio después de imponerse a las talaveranas en la primera vuelta por 2-0.


































































