Primera derrota en casa de la EFB Jesús de la Ossa, en la décima jornada de la competición liguera en el Grupo IV de Primera Autonómica y se ha infligido el equipo alcarreño CD El Casar, que de alguna se le sigue atragantando un poco al equipo blanquiazul en las últimas temporadas, dado que de 7 partidos, solo uno ha ganado el cuadro taranconero ante este equipo guadalajareño.
Pero no se ajusta al partido que se ha podido ver en el campo San Isidro en esta décima jornada liguera. Un encuentro nocturno con buena asistencia de aficionados, tras el empate del CD Tarancon en el estadio Municipal, que después del gol tempranero en el m. 10 de partido por mediación de Younes, confiaba que los de Schaffino podría consumar la victoria. Mantener la vitola de máximo goleador del gol y la condición de invicto en casa.
Y es que los blanquiazules, supieron rentabilizar en la primera parte bien sus ocasiones, su dominio ante el equipo alcarreño, que es cierto no facilitaba en nada la propuesta de juego de los locales. El gol de Younes daba cierta tranquilidad a los locales, que eran quien tenían la posesión del esférico y jugaban a la contra con peligro, pero sin ocasiones claras para haber aumentado su cuenta en el marcador.
No era la tarde de Pablo y Schaffino los “pichichi” del grupo y del equipo lógicamente y el dominio territorial, los lanzamientos sobre la meta de Abajo, no se definía, con lo que al descanso se llegó con esa mínima, pero esperanzadora ventaja.
Consciente de que ante el CD El Casar no se podía cometer errores, sobre todo en las tareas defensivas, en poder mantener esa ventaja y lograr romper en algún contragolpe de nuevo la defensa visitantes, los blanquiazules se vieron sorprendidos por la salida del equipo alcarreño.
No se lo pensaron mucho el equipo guadalajareño que a los cuatro minutos de volver al terreno de juego tras el descanso, Garrido lograba poner el empate en el marcador. Descolocó si duda a la EFB Jesús de la Ossa ese gol tan en frio que sin que apenas pudieran volver a situarse adecuadamente en el terreno de juego, el Casar dio la vuelta al marcador. Había logrado hacer la remontada y lo que es peor, descolocar al equipo local, que durante varios minutos se vio desbordado, haciendo que su juego tuviera menos cohesión.
Logró rehacerse poco a poco, comenzó a coger metros en el rectángulo de juego, pero en un campo de las dimensiones del campo de San Isidro, es mucho mas fácil la labor conservadora, el defender ante cualquier presión que el crear juego y hacer efectivo el ataque. De ello se aprovechó El Casar, que dejó pasar los minutos, sin grandes alares para mantener esa remontando logrado en apenas tres minutos y llevarse los tres puntos ante un equipo que no cejó en buscar, cuando menos salvar un punto. Ocasiones no fueron muchas, pero un par de ellos, si mas claras que no fueron bien definidas para ello, quedandose así con la primera derrota endosada por los guadalajareños en esta noche fresca otoñal en el campo San Isidro.


































































