Cuando se juegan eliminatorias de ascenso (o de descenso), en general hay otros invitados más allá de los dos conjuntos que protagonizan los duelos. Ya sea la ilusión por alcanzar un objetivo, los nervios por jugarlos, el miedo por errar… Se presupone en una eliminatoria por subir que ambos equipos son buenos y lo que más puede marcar el resultado es la plantilla que mejor sepa gestionar las emociones. y, en eso, el Bolañego salió victorioso de los Tiradores en la primera mitad, pero el Conquense contrarrestó en la segunda.
Arropados por más de un centenar de seguidores, fueron creciendo según el arbitro pitó el inicio. No es que el Conquense B estuviera mal o desacertado, pero seguramente le faltó sentirse más animado en algunos tramos de la primera mitad para que tirarán de ellos en volandas -aunque Los Tiradores presentó un aspecto inmejorable-. Y es verdad que los de Dani Gerica salieron bien y atrevidos al choque, pero los errores propios fueron apagando la calidad de los cachorros blanquinegros.
Los visitantes creyeron en sus opciones desde el inicio. Juntos en defensa, buscaban con ahínco a David en punta de ataque o balones a la espalda de los laterales,en especial a su flanco izquierdo con el rápido Jesús. Más paciente, el Conquense elaboraba las jugadas buscando encontrar huecos a través de la circulación de balón, con Willy siendo el más activo en ataque. De sus botas nacieron las mejores ocasiones, pero tuvo la mala fortuna de desperdiciar la más clara. Ahora llegaremos a eso.
A balón parado también generaba mucho peligro el Bolañego y así estuvieron cerca de adelantarse. Un saque de banda, tras prolongación, acabó en la cabeza de David con todo a favor, pero remató al travesaño. Esa jugada abrió la caja de hostilidades y lo que hasta entonces era respeto se convirtió en partido a tumba abierta. Mark recibía en centro del campo y encontraba a Gabri, pero la conexión entre los dos juveniles del Conquense (hoy titulares con el filial, además de Popa en el centro de la defensa) acabó con remate alto del delantero. Y después, llegó la jugada que pudo cambiar el devenir. Willy iniciaba buen un ataque por banda, Gabri lo intentaba dentro del área pero despejaba la defensa para que Feijoó, desde la frontal, probara fortuna impactando en un defensa. El árbitro decretó penalti, Willy lo lanzó y Marcelo estuvo brillante para salvar abajo.
La jugada animó a los visitantes, que terminaron mejor el primer periodo. Tanto que, en un error en la salida de balón, David se desmarcó bien y empaló desde la frontal con un lanzamiento cruzado imparable para Verdú. Era el minuto 38 y se adelantaban los visitantes, que aún pudieron al descanso aumentar la renta de no ser porque Héctor se rehízo bien -y con ayuda de Verdú- taponó bien la rápida internada de Jesús.
Segunda parte
Gerica movió ficha al descanso para agitar el avispero. Introdujo a Mendoza con intención de tener más clarividencia con el balón -funcionó- y pidió más agresividad a sus jugadores -hicieron caso-. Eso sí, los visitantes tuvieron el 0-2 nada más empezar con un fallo de David en una oportunidad muy clara.
Le costaba al filial del Conquense encontrar espacios, pero poco a poco habían logrado equilibrar el choque y las segundas acciones ya las disputaba -cuando en la primera parte, eran todas para los visitantes-. En una jugada aislada, Willy se desmarcaba dentro del área y tras un control orientado excelente parecía firmar las tablas, pero la defensa llegó in extremis para despejar a corner. Y en él, Mark se elevó entre todas las cabezas para poner el 1-1, en el 60′, a la postre definitivo.
Mejoró tanto el Conquense B -y la afición también se animaron con los jugadores- que soñó con ganar a un Bolañego que, con el paso de los minutos, notó el cansancio por su sacrificio y esfuerzo en cada acción. Antes de cambiarse, Willy aún tuvo otra oportunidad para desquitarse del penalti fallado -aunque sacó el córner del gol balompédico-, pero su conexión con Gabri la finalizó con un intento de vaselina fallido tras ver con inteligencia que Marcelo estaba ligeramente adelantado.
Hasta el final, afloraron los nervios en unos y otros, aunque fueron los visitantes los que empezaron a dar por válido el resultado. Así, ahora ya defendían con todos sus hombres por detrás del balón y buscaban alguna contra para sorprender, pero el Conquense B ya no estaba tan fallón y pudo controlar el juego, pero se quedaba sin ideas en el último tramo que le hubiera ayudado a desnivelar el choque.
Será Bolaños de Calatrava el escenario donde se resuelva este ascenso. Tras el primer asalto, quedan las espadas en todo lo alto entre dos rivales bien trabajados y con propuestas de fútbol muy diferentes.


































































