Saltó la sorpresa en Los Tiradores. El líder y ya campeón Valencia CF se fue de vacío de Cuenca porque el Conquense supo jugar con sus armas. Los de Javi Soria fueron atrevidos en la primera mitad e hicieron un ejercicio de supervivencia en la segunda para sumar tres puntos que pueden ser vitales de cara a la permanencia. Y no fue fácil, porque el juvenil valencianista demostró que sabían tocar con mucho mimo -a veces con excesiva paciencia- el balón y que había jugadores con criterio para encontrar espacios, pero la defensa numantina y el excelente partido de Manu Corrochano fueron clave para que la victoria no volara hacia Valencia.
El choque empezó con el guion previsto. El Valencia CF se hizo dueño y señor del balón mientras el Conquense juntaba líneas y trataba de estar alejado de su área. Si bien los chés circulaban bien, el empuje y la presión local fue fructífera durante los primeros 45 minutos, robando balones en campo contrario y con capacidad para pisar área rival. Y en una de estas acciones rápidas en campo contrario, llegó el penalti por mano del defensa Miguel. Rochdi, con frialdad, superó con una bonita vaselina a Raúl Jiménez y puso el 1-0 en el 26′.

Con el tanto en contra, apretó más el Valencia y tuvo varias ocasiones para marcar, pero siempre se encontró con un acertado Manu Corrochano. El portero, recientemente renovado por el Conquense, se erigió en salvador de los suyos, en especial en una doble intervención ante el pichichi Aimar (26 goles en liga, pero se quedó sin marcar en Cuenca) y Pau Selles. Y cuando parecía que podía ser superado, apareció Walder para taponar el tiro con marchamo de gol del valencianista Estévez.
Seguían los visitantes pisando campo rival y cada vez el asedio era mayor, pero eso les acabó costando un nuevo gol y, al final, el partido. Ya en descuento, se lanzaron todos al ataque y reclamaron una falta en un lance de juego, pero la acción continuó e Iván Lorenzo fue el más pillo. El despeje de la zaga balompédica dejó al extremo en carrera con el central Panach, quien no se entendió con el meta e Iván metió la puntera para llevarse el balón y marcar a puerta vacía. Con el 2-0 se llegó al descanso.

No le gustaba el encuentro al entrenador del Valencia, Óscar Sánchez, quien hizo un doble cambio en el intermedio. Y uno de esos jugadores recién ingresados, el extremo izquierdo Leslie, arrancó con fuerza, ya que en apenas cinco minutos tuvo dos ocasiones clarísimas para recortar distancias, pero Manu lo evitó en la primera y después el jugador no acertó con los tres palos.
Rondaba el gol el Valencia, quien ya jugaba solo en campo de un Conquense que pasó a defender en bloque bajo acumulando hombres por detrás del balón. Le costaba a los de Javi Soria tener algo de tranquilidad con el balón y el agobio se intensificó, puesto que no tenían nada de posesión. Y si así parecía difícil la contienda, peor se ponía cuando Rodrigo Gamón se giró en el costado del área para plantarse ante Manu y superarle por bajo. Quedaba media hora por jugarse y la sensación era la de que el Valencia podía remontar.
No cambió el plan el Conquense, quien derrochó esfuerzos en las basculaciones y coberturas. El Valencia, quizá porque le quedaba tiempo, se relajó y movió el balón mucho más lento, con parsimonia, lo que ayudaba a defender a los balompédicos, que cercaron su área y el flujo de ocasiones disminuyó notablemente. Parecían no tener prisas los jugadores valencianistas, aunque debido a su calidad tuvieron alguna ocasión para igualar, sobre todo cuando Pol Trigueros se quedó solo dentro del área, pero en vez de disparar decidió conectar con un compañero y la oportunidad se fue al limbo.
Pasaban los minutos y el marcador no se movía, para desesperación de un Valencia que sí empezó a correr más en las postrimerías del choque. Pero esa marcha más que le quiso imprimir al ritmo se quedó sin tiempo y el Conquense cerró una importantísima victoria en su lucha por salvarse.
Los de Javi Soria suman 29 puntos y salen del descenso, a falta de lo que haga el Murcia Promises en casa del tercero, el Levante UD. Restan dos jornadas y la permanencia es posible.



































































