Este fin de semana habrá descanso en la División de Honor, máxima categoría juvenil del fútbol español y en la que milita el Conquense tras lograr el ascenso hace una campaña. Y los de Iván Rubio llegan reforzados después de un mes de febrero que les permitió soñar con una salvación que se antojaba por entonces muy complicada. Aun así, la exigencia de la categoría es tal que, por muy buenos resultados que cosecharon, una sola derrota (la de este pasado fin de semana contra el Villarreal) les ha hecho entrar otra vez en descenso. Eso sí, la salvación la tienen al alcance de la mano.
El conjunto balompédico es el primer equipo que perdería la categoría, con 35 puntos, y están empatados con el Torre Levante que marca la salvación. El goalaverage entre ambos equipos es favorable a los levantinos, hecho por el cual están en descenso los de Cuenca. Además, a un solo punto se encuentran el Elche y el Murcia, mientras que tres por encima del Conquense está el FC Cartagena. Y por detrás de los balompédicos está un Inter San José (33) que tiene un partido aplazado contra precisamente el Torre Levante. A priori, con el Unión Archena descendido virtualmente y unos CF Talavera de la Reina (20), Kelme CF (23), Cartagena CF y La Nucia (ambos con 24) muy alejados, solo faltarían dos plazas por decidir en el descenso y son seis los clubes que intentan huir de ellas.
Al Conquense le queda un calendario complicado, como no podía ser de otra manera en esta categoría. Tiene enfrentamientos directos con el Real Murcia (en casa, jornada 34) y FC Cartagena (a domicilio, en la 35), mientras que de los equipos que marchan por detrás también visita al Kelme (38). El resto de rivales son de la parte alta de la tabla, como la UD Alzira (5º, al que visitan en la 31), Levante UD (2º, que reciben en la 30 si bien se juega después de la 31), Alboraya (7º, llega a Cuenca en la 32), Atlético Madrileño (6º, al que viajan en la 33) y Albacete Balompié (8º, en el último partido que jugarán en casa en la 37).
Un calendario muy difícil, pero que invita a soñar. Los balompédidos se están mostrando muy competitivos y han sido capaces de ganar a rivales de la parte alta de la tabla (como el Villarreal), por lo que todavía tienen mucho que decir. En su cabeza no hay otro objetivo que luchar por la permanencia, así que queda tiempo para confiar en los cachorros blanquinegros.



































































