La trayectoria del Conquense Juvenil Nacional se ha enderezado después de caer en su estreno de liga. El pasado 1 de noviembre arrancaba la competición en la reformada categoría (dividida en dos grupos para ajustarse al calendario y evitar un mayor número de desplazamientos) y que cuenta con los blanquinegros como único representante de la provincia.
El conjunto de Iván Rubio supo reaccionar, a pesar de que en la segunda jornada tuvo que aplazar el partido en casa del Mora CF a causa de un positivo en la plantilla. Desde entonces, los blanquinegros han ganado cinco partidos y han perdido otro que les ha llevado a colocarse en segunda posición, solo por detrás de su verdugo en el debut liguero, el Toledo B.
El filial verdiblanco ha sumado un punto de los últimos seis y ha permitido que los blanquinegros, con 15 puntos, se queden a solo uno. En cualquier caso, su remontada en la tabla le permite colocarse como uno de los aspirantes a clasificarse a la fase de ascenso, a la cual acceden los cinco primeros clasificados de cada uno de los dos subgrupos.
Los juveniles del Conquense gozan de un pequeño colchón de cinco puntos con el sexto clasificado, cuando prácticamente se ha consumido la primera parte de la temporada.



































































