El Juvenil del Conquense afronta este sábado 17 de enero, a las 16.30 horas, una salida exigente a Miguelturra con un objetivo muy concreto: encadenar su tercera victoria consecutiva para abrir hueco con la zona de descenso, que ahora mismo tiene a solo tres puntos.
El equipo que dirige Héctor Rubio llega al duelo con buenas sensaciones tras arrancar 2026 con un triunfo contundente, 4-1 frente al Odelot, un resultado que reforzó la confianza del vestuario y dio continuidad a la reacción de las últimas semanas. La visita a Miguelturra servirá, además, para cerrar la primera vuelta del campeonato, una frontera siempre marcada en rojo para medir el pulso real de cada plantilla.
Enfrente estará un rival de entidad: sexto clasificado con 26 puntos, instalado en la zona noble y con capacidad para castigar a la mínima. Eso sí, el conjunto miguelturreño no empezó el año con el pie derecho y cayó 3-2 en Cazalegas, precisamente ante el equipo que marca el descenso, una señal de que el margen de error se reduce para todos y de que nadie regala nada a estas alturas.
Conquense y Miguelturra cruzan caminos en un choque de necesidades distintas: los de Rubio buscan escapar del peligro, mientras que el cuadro local pretende consolidarse arriba y no dejarse puntos ante un rival urgido. En ese contexto, el Conquense intentará trasladar al partido la versión mostrada ante el Odelot: intensidad desde el inicio, orden en campo propio y pegada para convertir sus momentos.
El sábado, a domicilio y en un escenario complicado, el Conquense juvenil se juega algo más que tres puntos: la posibilidad de llegar al ecuador de la temporada con una distancia mayor respecto al descenso y con la sensación de que la dinámica ya no es una promesa, sino una realidad.


































































