El Conquense presentó sus credenciales para lograr la permanencia en la División de Honor. Lo hizo después de imponerse al Villarreal en un partido muy sólido de los pupilos de Iván Rubio, que demostraron varias cosas: son comprometidos, juegan concentrados, nunca perdonan un esfuerzo y, a todo eso, tienen calidad. Lo que se viene denominando un equipo. Y sumó tres puntos porque supo jugar con sus armas ante un Villarreal que juega la Youth League, con varios jugadores internacionales, con futbolistas que en un solo control se les ve que destilan calidad. Pero el fútbol no son matemáticas puras, sino una suma de componentes que incluyen el sacrificio, la ilusión y la fe. Y en la suma de todos esos factores el Conquense se acabó llevando tres puntos, incluso con merecimiento a tenor de lo visto durante los 90 minutos, en una tarde bajo una lluvia intensa.
Corría el minuto 70, cuando el habilidoso extremo del Villarreal Mario se encaraba con la grada. El árbitro le sacaba a la banda para que se tapara la oreja y el jugador seguía enfrentado a un grupo de aficionados y la acción terminaba con el entrenador sustituyéndole con el miedo de que acabara expulsado. Es un hecho aislado, pero sirve para demostrar el punto de desesperación al que llegó el Villarreal en el Obispo Laplana.
Y nadie puede decir que los amarillos no lo intentaron. Desde el inicio cogieron el timón del partido y buscaron mover el balón a uno y otro lado, contra un Conquense que colocó tres líneas muy bien plantadas y que presionó, del primero al último, desde el comienzo del choque hasta el final. Esa asfixiante presión en cuanto los visitantes saltaban la primera línea fue la clave para que los puntos se quedaran en Cuenca.
Sebas pudo adelantar al Villarreal al cuarto de hora en una jugada de estrategia, pero su remate salió centrado y lo paró Rubén. Poco después sería el Conquense quien golpeó de manera certera, cuando Dani sacaba una falta desde el centro del campo y Mena (auténtico dolor de muelas para la defensa rival) cabeceó a la perfección para perforar la portería contraria. 1-0 y muy buenas sensaciones del Conquense.
El tanto afianzó el estilo de juego de los de Iván Rubio, que incluso terminaron muchísimo mejor el primer periodo ante un Villarreal grogui e inoperante. No encontraban espacios en campo contrario y apenas llegaron al área de Rubén, a excepción de un par de jugadas a balón parado.
En el segundo periodo, el capitán Miguel Ángel (en este encuentro como mediocentro en vez de central) tuvo un par de incursiones que estuvieron cerca de llevar el 2-0 al marcador, pero primero su disparo desviado y después el despeje in extremis de un defensa lo evitaron.
Seguía el Conquense muy bien colocado, con una sobria defensa que no dio opción alguna y un Airam inconmensurable en el medio campo para robar, organizar, salir y desquiciar. Se podría hablar mucho, y bien, de los jugadores del Conquense, pero el mediocentro dio una auténtica cátedra de orden defensivo.
Movió el banquillo el técnico visitante y dio entrada a dos futbolistas, Sergio e Iván, que revolucionaron el ritmo. Cada vez que el 10 o el 30 tocaban el esférico, daba la sensación de que algo podía ocurrir. Y así, una combinación de Sergio acababa con un pase interior a Ángel, cuyo remate acabó en el palo. La continuación de la jugada dejó solo a Joan, pero su remate a bocajarro lo sacó Rubén. Los más puristas dirán que detuvo el lanzamiento con el pecho, pero la realidad es que lo sacó con el alma.
En el cuarto de hora final, el Villarreal siguió intentándolo y el Conquense supo jugar con el tiempo y el marcador. No sufrió en exceso ni estuvo encerrado en su área, pero la incertidumbre del resultado no permitía relajarse ni un segundo. Pero los minutos fueron pasando y la precipitación se alojó en los jugadores visitantes, por lo que Rubén no tuvo que aparecer nada más que para sacar de puerta o recoger algún balón largo.
Al final, tres puntos de oro que saben a permanencia para un Conquense que jugó un partido prácticamente perfecto. Muy buenas sensaciones las que transmitieron sus futbolistas, quienes consiguen salir del descenso gracias a este resultado.


































































