El Conquense femenino dio un paso más hacia el objetivo del ascenso después de una trabajada victoria contra el Unión Tomelloso Femenino. El conjunto blanquinegro no falló en su visita al colista y, tras una primera parte dubitativa, la pegada abrió el camino hacia un segundo tiempo en el que consolidó el triunfo.
Un partido que, pese al desenlace, comenzó de manera muy lenta. “Se notó mucho el parón de Semana Santa”, comentaba tras el encuentro el técnico del Conquense femenino, Dani Barambio.
Pese a la falta de ritmo, el Conquense encontró la vía para abrir el marcador a raíz de una falta lateral botada por Elena, donde la fortuna sonrió a las blanquinegras frente al desacierto de la guardameta local. Un primer tiempo con mucha posesión, pero poco acierto, donde Salomé, portera del Conquense, no tuvo mucho trabajo salvo por un par de llegadas de las rivales en las que intervino con éxito.
El partido cambió por completo en la segunda parte. También hay que destacar la salida al campo de Cifu. La blanquinegra, que volvía a los terrenos de juego hace unas semanas tras superar un gran proceso de lesión, actuó de revulsivo en su equipo desde la medular. “Cambiamos dos o tres cosas y las chicas lo adaptaron a la perfección: control, toque, control, toque y empezaron a crear superioridades por fuera, internadas por banda, se notó mucho el cambio”, incidía Barambio.
El resultado fue una insistencia constante del Conquense hasta que los goles comenzaron a caer uno tras otro. Un saque de esquina lanzado por Natalia se convirtió en un centro perfecto para el testarazo de Patri, que convirtió el 0-2.
En el carrusel de oportunidades de las blanquinegras, una carrera hasta línea de fondo de Pradel terminó con la pausa de la delantera, que ve llegar a su compañera Cifu a los dominios del área. Sin pensarlo, mete un pase atrás para el golpeo de Cifu, que anota el tercero ante la alegría compartida de sus compañeras. “Un gol que a nosotros, sobre todo a ella, le da una alegría muy grande después de todo lo que ha pasado”, señalaba el técnico del Conquense. Ya en el tramo final, con Natalia ejerciendo de extremo, se marcó una jugada en la que llegó a regatear a la guardameta, pero se encontró sobre la línea con el rechace de una defensa. El balón sin dueño llegó hasta Olmeda, que apareció como una exhalación para cazar la pelota y mandarla a la red y lograr el 0-4 definitivo.
Un triunfo que deja al Conquense con 59 puntos y dependiendo de sí mismo para certificar el ascenso la próxima jornada, ya que de lograr una victoria la próxima semana en casa contra el Féminas Fuensalida B, sería matemáticamente equipo de Tercera RFEF Femenina.




































































