Visitaba el Conquense Femenino al Racing de Alcázar en una nueva final por la salvación para las conquenses, donde las blanquinegras estaban obligadas a sumar de tres ante un rival directo. De hecho, de haber ganado las capitalinas abrían apretado todo mucho por la zona media baja de la clasificación.
La realidad es que las blanquinegras plantearon un partido muy lógico e inteligente, que pasaba por una presión alta en busca de desgastar a sus rivales de cara a la segunda parte.
El plan funcionaría a la perfección, ya que durante la primera mitad se consiguió la base fundamental, que no era otra que la portería a cero, para comenzar hacer daño durante la segunda mitad.
Los cambios surgieron efecto, ya que tras los cambios, llegaría el cero uno, anotado por María Pradel a los 53 minutos. A los 75 minutos, Lucía Almazán haría el segundo, lo que parecía que a priori iba a traer tranquilidad a las chicas de Irene Palomo.
Hizo mucho daño la respuesta de las locales, que a los pocos minutos del segundo de las visitantes, recortarían distancias. Este gol, hizo que todo el plan que le estaba saliendo a la perfección a las blanquinegras se viniera abajo.
El tanto les sentó bien a las locales ante un Conquense que con el paso de los minutos comenzó a partirse y viendo como su plan de partido se desmoronaba. El empate llegaría en el 85 y el definitivo tanto de la victoria de las alcazareñas sería en el 89. Todo ello después de que con empate a dos, el Conquense pudiera haber hecho el dos tres tras un mano a mano.
Con esta derrota el Conquense se queda con los 8 puntos que tenía en la zona baja de la clasificación, aunque mejorando en cuanto a sensaciones respecto a otros encuentros.



































































