La UB Conquense continúa dando pasos firmes en la construcción de un proyecto ambicioso para su filial. Tras lograr el ascenso a Primera Preferente la pasada temporada, el Conquense B está protagonizando un verano de intensa actividad en los despachos y ha anunciado tres nuevas incorporaciones que refuerzan una plantilla llamada a competir con garantías en la categoría.
Los últimos en sumarse al conjunto blanquinegro son Rodrigo López, Pablo Mendoza y Marco García, futbolistas jóvenes pero con un importante margen de crecimiento que se unen a los ya anunciados Verdejo, Marco Recuenco, Jesús Serrano y Sergi Rodríguez. Siete incorporaciones que evidencian la clara apuesta de la entidad por fortalecer un equipo que afrontará un exigente salto de categoría.
Rodrigo López llega para apuntalar la parcela defensiva. El futbolista conquense, formado en la cantera del Albacete Balompié, puede desenvolverse tanto en la línea defensiva como en posiciones del centro del campo. Procede del Motilla CF, donde ha acumulado experiencia en categoría sénior pese a encontrarse todavía en edad juvenil, una circunstancia que habla de la confianza depositada en su potencial durante las últimas temporadas.
Otro de los nombres destacados es el de Pablo Mendoza. El centrocampista regresa a la disciplina blanquinegra después de una campaña alejado de la entidad y lo hace con la vitola de una de las grandes promesas surgidas de la cantera. Capaz de actuar tanto como mediocentro como en posiciones más adelantadas, Mendoza ya sabe lo que es competir al máximo nivel del club, llegando incluso a disputar varios encuentros con el primer equipo en Segunda Federación durante la temporada 2024/25 bajo la dirección de Rober Gutiérrez.
La tercera incorporación anunciada es la de Marco García, un futbolista de marcado perfil ofensivo que aterriza en Cuenca procedente del Juvenil de División de Honor de la UD Unión Sur Yaiza. Extremo rápido, vertical y con facilidad para ver portería, está llamado a aportar profundidad, desequilibrio y gol a un equipo que buscará mantener una propuesta valiente y competitiva en Preferente.
Con estos movimientos, el Conquense B sigue perfilando una plantilla renovada y con un claro equilibrio entre juventud, talento y proyección. La dirección deportiva trabaja con el objetivo de consolidar al filial en la categoría tras el ascenso conseguido el pasado curso, pero también con la intención de convertirlo en una plataforma sólida para el crecimiento de los jóvenes valores de la cantera blanquinegra.
La importante remodelación llevada a cabo hasta la fecha demuestra que la Balompédica no quiere conformarse únicamente con la permanencia. La llegada de jugadores contrastados en el fútbol regional y de jóvenes con experiencia en categorías de alto nivel dibuja un proyecto ilusionante para un Conquense B que aspira a todo.



































































