El CD Manchego Ciudad Real ya tiene nuevo entrenador para la temporada 2026/27. El elegido es Jesús Tobarra, uno de los técnicos jóvenes con mayor proyección del fútbol castellanomanchego, que abandona los banquillos conquenses para asumir el reto de dirigir a un conjunto llamado a pelear nuevamente por los puestos altos del Grupo XVIII de Tercera RFEF. La llegada del preparador albaceteño ha sido adelantada por el propio club y supone el relevo de Esteban Quintas al frente del equipo ciudadrealeño.
Tobarra aterriza en Ciudad Real después de dos temporadas de notable crecimiento en la AD San Clemente. Su etapa en el conjunto conquense ha dejado una huella difícil de igualar. En su primera campaña logró el ascenso a Tercera RFEF, devolviendo al club a categoría nacional, mientras que en la recién finalizada firmó la mejor clasificación de la historia de la entidad, consolidando a los sanclementinos como una de las revelaciones de la competición antes de ser cesado dos jornadas antes de acabar la liga.
Antes de su exitoso paso por San Clemente, el técnico ya había comenzado a labrarse un nombre en los banquillos regionales dirigiendo al Campillo, además de acumular experiencia en el fútbol base. Su progresión no ha pasado desapercibida y ahora da un salto importante en su carrera al hacerse cargo de uno de los clubes con más tradición de la categoría.
El Manchego afronta una nueva etapa deportiva tras una temporada en la que estuvo inmerso en la pelea por el ascenso a Segunda RFEF. Pese a no conseguir el objetivo final, la entidad mantiene intacta su ambición y continúa trabajando con la intención de construir un proyecto competitivo que vuelva a situar al equipo entre los candidatos a disputar las primeras posiciones de la clasificación.
La elección de Tobarra responde precisamente a ese perfil de entrenador moderno, trabajador y con capacidad para potenciar plantillas jóvenes y competitivas. Sus resultados en San Clemente avalan una trayectoria ascendente que ahora deberá confirmar en un escenario de mayor exigencia y presión.


































































