El derbi se quedó sin premio en forma de gol, pero no sin fútbol ni emoción. Motilla y Campillo empataron a cero este sábado en el Kike García en un encuentro muy igualado, con alternancias y ocasiones en ambas áreas, y con un gran ambiente en la grada, donde las dos aficiones empujaron con deportividad durante los noventa minutos.
La primera parte dejó las acciones más nítidas para abrir la tarde. Campillo rozó el 0-1 en una llegada de Miguel que acabó estrellándose en el palo, la más clara de los visitantes en ese tramo. Motilla respondió con un cabezazo que parecía el 1-0 además de una falta directa de Guillermo que exigió al guardameta rival.
Tras el descanso, Campillo volvió a avisar con un testarazo que se marchó fuera por poco, pero el guion fue virando hacia el dominio local.
El tramo final fue un asedio motillano, especialmente en los últimos diez minutos, con una sucesión de córneres y faltas laterales que mantuvieron la tensión hasta el pitido final. Hubo incluso un córner en el que William tocó el balón y se pasó por la línea y no le dio nadie, además de despejes que salieron cerca y una jugada de Leandro, con recorte en línea de fondo, cuyo disparo terminó bloqueado por un defensa.
Al final, 0-0 en el marcador y sensación compartida: derbi competido, sin vencedor, pero con un Kike García que ganó en color, ruido y buen ambiente.
Los motillanos llegan a los 30 puntos en la décima plaza y los de Campillo se quedan en la duodécima con 25.

































































