Para Antonio Fernández el pasado sábado fue un día muy especial como futbolista y como jugador de la Unión Balompédica Conquense. El delantero salió en el minuto 83 del partido ante el CD Móstoles URJC, disputando los siete minutos reglamentados, más otros cinco que añadió el colegiado. Antonio volvía a sentirse futbolista tras más de dos meses lesionado por una fractura del astrágalo que costó descubrir y, por lo tanto, curar. Además, fue también su debut en Segunda RFEF puesto que él lo máximo que había jugado era en Tercera División. Vividos esos momentos y asimiladas todas las sensaciones, era el momento de hablar con Antonio.
¿Cómo valoras tu vuelta a los terrenos de juego?
– Sólo había realizado dos entrenamientos con el equipo y, por encima de todo, quería sentirme futbolista, volver a coger sensaciones y tener minutos con mis nuevos compañeros, tras cinco meses fuera del equipo, tres por las vacaciones y dos por estar lesionado. El míster confió en mí para esos últimos minutos, yo confiaba en que podía aportar, pero debe coger la forma, necesitaré un par de semanas para ponerme al cien por cien, pero me quedo con que volví a sentirme futbolista de nuevo y que el equipo ganó.
Fueron doce minutos de puro desgaste físico porque había que apretar ya que el marcador era de 1-0.
– Se notó que era un partido exigente, de mucha ida y vuelta, y al final de pulmones sufría porque no es fácil estar dos meses parado y meterte en competición y te cuesta un poco, pero al final las sensaciones son buenas, tengo que ir poco a poco, pero el tobillo ya no me molesta y estoy muy contento por poder ayudar al equipo.
No debe ser fácil estar dos meses con molestias, al principio con la incertidumbre de no saber de dónde venían, y ver los partidos desde la grada.
– Eso ha sido lo más complicado porque estaba parado por las molestias que estaban en la pretemporada y que, al final, no te dejan jugar, pero no se encuentra la tecla que dice lo que te pasaba. Así pasaron tres semanas y, mientras tanto, le das muchas vueltas a la cabeza hasta que se supo que era una fisura en el astrágalo. A partir de esos momentos, hay que tener paciencia, hay que ir poco a poco cumpliendo los plazos, los he podido acelerar para estar con el equipo cuanto antes porque el cuerpo así me lo pedía, no podía ver más al equipo desde la grada y no estar en el césped.
Hablando del equipo, en casa muy bien, pero fuera no se ha sacado punto alguno.
– Creo que es el gran debe que tenemos esta temporada. Creo que, con el equipo que tenemos, vamos a competir todos los partidos, me gusta ser ambicioso y creo que el equipo, si va en esta línea de trabajo y compañerismo, si nos respetan las lesiones en una plantilla tan corta, podemos luchar incluso por estar en los puestos nobles de la clasificación. Confío mucho en mis compañeros y creo que tenemos un equipo muy bueno, que puede ganar a cualquier equipo.
La jornada pasada en este Grupo V de la Segunda REFEF tuvo resultados sorprendentes, perdiendo los dos líderes, Getafe B y Cacereño, únicos invictos del grupo. Todo está muy igualado.
– Ello habla de lo igualada que está la categoría y de cualquiera puede competir en cualquier partido. A mí no me sorprende porque llevo cuatro años en la Tercera Castellano-Manchega y sé que hay jugadores mejores que en Segunda RFEF. Por eso no me sorprende que equipos que ascienden de Tercera den guerra y puedan estar arriba y nosotros creo que estamos destinados a ser uno de ellos, a competir y a dar guerra.
Tras tu vuelta a la competición, ¿te has planteado cómo vas a celebrar el primer gol que marques en Segunda RFEF?
– La verdad es que me dejo mucho llevar y no tengo una celebración concreta, es un poco lo que siento en ese momento. No me he parado en pesar cuántos goles puedo marcar, pero sí que puedo sumar goles porque las defensas están más adelantadas y arriba tenemos más espacios, algo que me beneficia, así que no me pongo cifra de goles, pero me gustaría acercarme a lo que estoy haciendo estas temporadas, entre 11 y 13 goles.
Para terminar, el próximo sábado toca visitar al Moscardó, un recién ascendido que está sorprendiendo y que viene de ganar en Majadahonda.
– Para que veas que la liga está muy igualada y cualquiera pueda ganar a cualquiera. Es un equipo que compite muy bien y que nos va a poner las cosas muy difíciles, pero tenemos que empezar a rascar fuera de casa, si queremos estar arriba.
El Conquense descansó este martes para volver a los entrenamientos el miércoles, en el campo los Tiradores. El partido ante el Moscardó será el sábado a las cinco de la tarde.

































































