El Conquense tiene muchas virtudes y, en estos momentos, lo cierto es que todo le sale de cara. Los jugadores aportan, salgan de inicio o desde el banquillo, se ve comunión de la plantilla con el cuerpo técnico y la afición, la fortuna también acompaña y el trabajo colectivo se ha visto recompensado con el salto en la tabla (de décimos en la jornada 17, a terceros con clara ventaja en la jornada 27). Mucho ha cambiado del Conquense que arrancó la campaña con Rubén Pulido al que maneja hoy día Rober Gutiérrez, aunque el técnico almeriense sigue confiando en uno de los jugadores más destacados del club en el complicado inicio liguero: Bittor Isuskiza.
El mediapunta vasco ha sido titular en 25 de las 26 jornadas en las que ha estado disponible (se perdió un partido por acumulación de amarillas) y en las dos primeras jornadas, con Pulido a los mandos, fue de lo poco rescatable del equipo por su esfuerzo. Rober le siguió dando confianza y en el primer partido a sus órdenes se lo devolvió con tanto ante el Coria, igual que hizo una jornada después contra el Tenerife B o dos después contra el Real Madrid C. Tres goles consecutivos a los que hay que sumar los que ha sumado en las últimas fechas: fue el autor del gol del empate ante el Getafe B en la jornada 24 mientras que también anotó en la reciente victoria ante el Colonia Moscardó.
Cinco goles empieza a ser una cifra bastante respetable para un centrocampista, aunque cabe resaltar que Bittor (con mucha presencia ofensiva en jugadas a balón parado, así como una buena lectura de juego para llegar desde atrás para pisar área), en todas sus dianas, ha sido el encargado de abrir el marcador balompédico. No solo es el ‘fontanero’ del Conquense encargado de desatascar los partidos, sino que gol suyo es sinónimo de puntuar, porque sus dos únicos goles a domicilio supusieron un empate para los blanquinegros (contra Tenerife B y Getafe B, equipos ambos que marchaban en puestos de promoción de ascenso cuando se jugó contra ellos), mientras que cada vez que ha celebrado una diana en casa ha significado el triunfo en La Fuensanta.
Un jugador con mucho instinto que, desde su llegada, está aportando positivamente para el devenir del equipo. Este próximo verano acaba contrato, pero dado su rendimiento a nadie le sorprendería -más bien, todo lo contrario- que sea de los siguientes en renovar.


































































