El Conquense lo luchó y estuvo a punto de romper la gloriosa estadística que mantenía al Sanse sin perder desde diciembre del año pasado, pero, tras unos emocionantes 90 minutos, el duelo entre el segundo y el tercer clasificado del grupo 5 de la Segunda RFEF concluyó en tablas.
La Balompédica presentó sus credenciales en Matapiñonera, arropada por más de medio millar de aficionados. Un desplazamiento que refrenda la fe y la ilusión que viene despertando en Cuenca y entre los conquenses el equipo de Rober Gutiérrez.
Fue un duelo que no brilló demasiado por la elaboración de jugadas, las ocasiones o los disparos a portería. La oportunidad más destacada hasta la media hora la protagonizó Ricoy para los locales, pero entonces, en una acción a balón parado, llegó la magia del Conquense.
Una pelota colgada desde la banda por Quique convirtió el área pequeña del Sanse en un gallinero, entre los intentos de remate de los blanquinegros y los despejes de los jugadores locales. Y en esas aguas turbulentas, el que mejor se mueve es Bitti. El centrocampista apareció, se hizo espacio con el cuerpo y, de media chilena, remató de espaldas. Un golpeo sin mirar a puerta, pero que dibujó una parábola perfecta para superar la salida del meta y marcar el 0-1 para los de Rober Gutiérrez. Llegar y besar el santo.
Y es que el Conquense se ha ganado el reconocimiento por ser un peligro en cada acción ofensiva, pero también por demostrar que es un muro en defensa. Apenas instantes después del gol, Adri López encendió el motor a reacción para volar y estirarse ante un disparo de Mario González, al que desvió a córner. En la acción siguiente, Javi Robles volvió a avisar, aunque sin llegar a rematar con éxito, para avivar todavía más un partido que se marchó al descanso con victoria del Conquense.
En la segunda parte, el Sanse continuó intentándolo y, después de unos quince primeros minutos muy movidos tras la reanudación, el peligro volvió a llegar desde el flanco izquierdo. Un libre directo escorado lo puso a media altura Mario González, enfilando la portería. La pelota atravesó la jungla de piernas de jugadores de uno y otro equipo para terminar alojándose en la portería de Adri López. Balón al área, barullo y otro gol; esta vez, para el Sanse.
El choque siguió dejando alternativas, pero con un Conquense que quería sacar petróleo de cada acercamiento. Lo intentó Mario Rodríguez con una serpenteante internada desde la banda izquierda, pero su disparo, tras crearse el hueco, se marchó demasiado alto sobre la portería de Lejárraga. También trató de generar peligro en cada carrera al área Álvaro, aunque no fue la tarde más fácil para el delantero del Conquense.
La igualdad se mantuvo hasta la fase final, en un instante que pudo cambiarlo todo y que tuvo a Luis Martínez como protagonista. Un balón al área del Conquense desde un saque de banda fue peinado por la delantera del Sanse para que, en el segundo palo, apareciese Harta y tocara de cabeza lo justo ante la salida de Adri López. El leve testarazo superó al portero de la Balompédica, pero, en una estirada casi imposible, Luis Martínez sacó el balón sobre la línea para evitar el gol del Sanse en una acción salvadora.
A la contra, Álvaro trató de poner la réplica con un golpeo que terminó en saque de esquina, y ahí apareció de nuevo Martínez al rematar de cabeza un centro de Mario, aunque la pelota se marchó por encima del travesaño por muy poco.
Hubo poco tiempo para más para un Conquense que no paró de intentarlo y que suma un buen punto en un terreno difícil. Son ya 11 las jornadas invicto para los de Rober Gutiérrez, con unos números que invitan a soñar. Próxima parada: en casa, el próximo fin de semana, contra el Elche Ilicitano.


































































