El director deportivo y portavoz del Conquense, César Navas, cogía el testigo para dar el recibimiento a la nueva temporada. Después de diferentes actos de presentación, por fin el balón cobraba protagonismo. Y si bien su trabajo a la hora de confeccionar el plantel todavía sigue en efervescencia, lo cierto es que se vio a un César Navas más relajado y cómodo, al estar en un terreno de juego y ver cómo los jugadores que han creído en el proyecto se vestían la elástica de entrenamiento del Conquense.
«Estamos todos con muchísima ilusión», comenzaba su discurso. «Cuando no hay fútbol ni entrenamientos ni partidos, nos falta siempre esa salsa dentro de nuestra vida», decía César Navas, consciente de que los jugadores estaban deseosos de empezar a entrenar, una situación que él vivió tantos años como futbolista y ahora desde otro puesto.
De los 18 futbolistas que han comenzado la pretemporada, hay varios del filial y otros tres (Gaspar Panadero, Adrián Peña y Luka Bradaric) que buscarán convencer al cuerpo técnico. Con todo, la plantilla sigue en construcción. «No tenemos prisa en cerrar la plantilla porque queda mucho hasta que empiece la temporada. Vamos a intentar fichar a los que tenemos en el puesto más alto de nuestra lista y no queremos gente que no esté comprometida ni venga con ilusión», señalaba César Navas, que dejaba un mensaje claro: «Nuestra idea es únicamente hacer el mejor equipo posible».
De Rubén Pulido solo tenía buenas palabras, ya que considera que es un entrenador «que es capaz de conseguir grandes resultados con poquitos mimbres, por lo que si encima conseguimos buenos jugadores seguro que vamos a conseguir mejores resultados». Se mostraba tranquilo de cara a configurar una plantilla compensada y resaltaba que «estoy encantandísimo con todos los que se han sumado al proyecto».
La incursión del Conquense en el mercado ha sido muy buena, en palabras suyas. «Estamos teniendo muy buena aceptación por parte de todos, de representantes, jugadores… «, decía Navas. En cualquier caso, tienen una línea roja muy marcada cuando inician conversaciones: «Queremos gente que venga con ilusión».
































































