El Conquense ha ascendido. Sí, lo decimos justo en la previa del partido de vuelta ante el Xerez CF, en la que ambos clubes se presentan en La Fuensanta con las espadas por todo lo alto tras el 1-1 de la ida. Pero no todo en la vida se debe mirar desde el prisma competitivo, porque la realidad es que el conjunto balompédico, alcance la Primera RFEF o no, ya ha ascendido. Y que no se ofendan aficionados, seguidores y compañeros del Xerez (a los que se respeta muchísimo), porque este ascenso del Conquense va mucho más allá de lo que pueda suceder en el campo.
El 8 de mayo de 2025, la junta directiva (en gestora) amenazaba en un comunicado con no salir en Segunda RFEF. Paralizaban la inscripción, tras una temporada muy dura en el apartado económico y a la que ayudó a salvar los muebles la Copa del Rey ante la Real Sociedad. Venían nubarrones en el cielo balompédico, pero hasta después de la peor tormenta, el sol siempre se asoma. Pero quizá no tan pronto como le ha ocurrido a la parroquia blanquinegra.
Porque mes y medio después se formalizaba la llegada del grupo inversor, formado primeramente por el tridente Luis Alonso-Íñigo Asensio-César Navas. Muchas ideas, muchas promesas, pero mucha reticencia entre los aficionados y periodistas al tratarse de una película que ya se ha visto (y no con buen final) en otras ocasiones. Pero desde el primer día mostraron su seriedad e implicación, fueron dando pasos gigantes para acondicionar La Fuensanta (si alguien ha estado un año sin asomarse por el templo balompédico se llevará una grata sorpresa), para crear un proyecto de futuro que no mire por la salvación si no por cotas mayores, y para asociarse en el tejido social y deportivo de Cuenca.
El mercado veraniego fue raro, con llegadas hasta entonces impensables con futbolistas internacionales, otros con pasado incluso en Segunda División, o hasta delanteros por los que los clubes top de Segunda RFEF se peleaban. ¿Quién iba a imaginar que el Conquense podría aspirar a un canterano del Newcastle? Sin embargo, todo proyecto necesita cimientos sólidos y este arrancó con barro, con la figura de Rubén Pulido omo entrenador que no terminó de cuajar como se esperaba en un inicio.
A Luis Alonso e Íñigo Asensio no les tembló el pulso tras ver que ese no era el camino que querían para el club. Dos jornadas duró el técnico madrileño de pasado balompédico como futbolista, a costa de que eso significara la marcha del tercer miembro de la junta gestora, César Navas -amigo íntimo de Pulido-. Y volvieron a los orígenes, al entrenador que ha devuelto al Conquense al fútbol nacional. Le dieron vía libre a Rober Gutiérrez para construir un equipo y este devolvió la confianza con una plantilla que compitió desde el primer día que regresó al banquillo (la misma que tenía Pulido, por cierto). Ya en invierno llegaron los retoques que consideraba el técnico almeriense y 2026 ha sido un año inolvidable para el Conquense, al clasificarse para la fase de ascenso a Primera RFEF (con otro lleno absoluto en La Fuensanta, por cierto, en la vuelta ante el Xerez). Impensable meses atrás.
Quienes hemos acompañado al Conquense desde hace años sabemos que nos ha tocado la lotería. Que lo que se vivirá este domingo es un premio al sufrimiento de años anteriores. Lógicamente, queremos seguir viviendo este sueño, y que se mantenga la llama viva de alcanzar la Primera RFEF, pero pase lo que pase, el Conquense ya ha subido.


































































