Mario Rodríguez es el fichaje. Y no el único. El Conquense va con todo este invierno.
El fichaje de Navidad ya está hecho en el Conquense, que espera con ganas la vuelta tras la lesión de Mario Rodríguez. Para muchos, el mejor jugador —o uno de los más determinantes— de la categoría. Talento, jerarquía y hambre competitiva. Un futbolista que cambia partidos, marca diferencias y eleva el nivel de todo el equipo desde el primer balón.
Pero esto no acaba aquí. Sedibe se está asentado, trabajando en silencio y esperando su oportunidad. El club y el cuerpo técnico esperan mucho de él. Tiene físico, carácter y condiciones para dar un paso adelante cuando llegue su momento. No es una apuesta a largo plazo: es un jugador preparado para responder.
Y ahora viene lo que define este mercado: velocidad. Mucha velocidad. El Conquense va a meter una marcha más con nuevos fichajes explosivos, verticales, intensos, capaces de romper líneas y castigar defensas desde el primer minuto.
Además, el club cerrará un refuerzo clave en el centro del campo: un box to box joven, con recorrido, energía y ambición. Un jugador para sostener al equipo, dominar las transiciones y llegar al área rival cuando el partido se abre.
Antes queda el partido ante el Intercity del sábado, pero después se esperan varios movimientos de la Balompédica.



































































