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Jesús Rubia, preparador físico del Conquense: “En Segunda RFEF el físico es superior a Tercera y sabíamos que, si no igualábamos el aspecto físico, no tendríamos opciones de competir”

esús Rubia entrenando Foto Alfonso Fernández

Quedan cinco jornadas para el adiós liguero y la Unión Balompédica Conquense prácticamente ha certificado la permanencia en su primera temporada en Segunda RFEF, tras el triunfo del pasado domingo ante el CF Talavera. Hablamos con Jesús Rubia, preparador físico del equipo y que lleva en Cuenca el mismo tiempo que Rober Gutiérrez porque llegó desde tierras almerienses de la mano del entrenador blanquinegro. No hace falta resaltar la importancia que tiene el estado físico de los equipos en esta recta final de temporada, en la que tanto se juegan muchos de los participantes.

La semana pasada, por primera vez, el Conquense tuvo a su disposición a toda la plantilla, sin lesionados.

– Es bastante complicado porque, a estas alturas de la temporada, hay muchos jugadores con una carga de minutos muy elevada y lo normal es que haya jugadores que no estén para competir. Nosotros hemos recuperado a Kain, con una lesión de larga duración, y tenemos al resto de la plantilla en perfectas condiciones, lo que es un motivo de alegría, teniendo en cuenta los recursos que tenemos tan limitados. Es un éxito.

Teniendo en cuenta el terreno de juego de La Fuensanta, tan exigente para el jugador, ¿hay que hacer una programación especial para que aguante el físico?

– Hemos conseguido adaptarnos a un terreno tan difícil como es La Fuensanta, un terreno complicado que aumenta el riesgo de lesión. La repetición del trabajo genera adaptación y los jugadores están acostumbrados.

Un día juegas en La Fuensanta, césped natural, y al domingo siguiente juegas en césped artificial.

– El cambio de superficie es otra de las variables que puede aumentar el riesgo de lesión. Par evitarlo, existen trabajos preventivos de la musculatura que más va a sufrir en ese contexto y durante la semana intentamos potenciar ese tipo de trabajo, pero nosotros también entrenamos durante la semana en los Tiradores, que es de césped artificial, y eso hace que el jugador esté adaptado a ambos terrenos. No es fácil adaptarse para todos los jugadores, recuerdo que la temporada pasada tuvimos problemas con Perujo porque su musculatura estaba adaptada al césped artificial y le costó mucho jugar en La Fuensanta, pero al final, con el trabajo repetitivo, se consigue.

Ahora se entrena los lunes, habiendo jugado el domingo, pero se descansa los martes.

– Hay diferentes maneras de orientas los microciclos, el tiempo que transcurre entre un partido y otro. Esta es la más común en España porque se ha demostrado que, para disminuir el riesgo de lesión, es mejor entrenar inmediatamente después de la competición, orientándose a la recuperación, que dejar un día de parón. Ayuda más a la recuperación, entrenar el día siguiente que parar ese lunes. Los jugadores que han jugado pueden recuperar mejor con el trabajo compensatorio y, los jugadores que no han jugado, pueden hacer un trabajo exigente de cara a que, el miércoles, todos puedan hacer el mismo trabajo.

¿En algún momento de la temporada, has visto que el equipo físicamente no respondía a las exigencias del partido?

– Soy de los que piensan que un equipo es un todo. Dividirlo en compartimentos como el físico, el mental o el táctico… creo que todo va de la mano. Es posible que a algún jugador le pase, pero no al conjunto. Por ejemplo, el pasado domingo ante el Talavera jugó de titular Luis Castillo, que venía de no ser titular en varios partidos, y en el minuto 80 sufre calambres musculares porque estaba jugando como carrilero, una posición de mucho desgaste y ante un Talavera que te requiere mucho esfuerzo. No viene de jugar noventa minutos en partidos anteriores y lo nota. Entonces se le cambia para evitar un riesgo de lesión. No es que físicamente se venga abajo el equipo, pero sí que algunos jugadores en esos minutos finales lo acusan y se les cambia para evitar el riesgo de lesión.

Una vez nos dijiste que ya no se planifica el trabajo físico a meses vista, sino a plazos cortos.

– Generalmente trabajamos semana a semana porque el resultado de la competición muchas veces te genera el hacer un cambio en la siguiente semana. Buscamos potenciar esa semana a los jugadores y, el fin de semana, elegir a los que mejor están pensando en el contexto del partido.

Quedan cinco partidos, todos exigentes por lo mucho que se juegan los rivales.

– Nuestro plan es la misma exigencia que hasta ahora. Exigencia por respeto al club, a todos los jugadores y a nosotros. No entendemos planificar otra cosa que no sea la exigencia porque hemos conseguido 42 puntos, entre otras cosas, por el día a día muy exigente que nos ha permitido competir contra cualquier equipo. Por eso, vamos a exigir lo mismo en estos cinco partidos, es lo que hace tenerle respeto a la categoría y a nosotros mismos.

¿Satisfecho de cómo ha salido el trabajo físico en la temporada?

– Sí, estamos muy contentos con todos los jugadores porque han asumido bien el trabajo, algo que no ha sido difícil porque sabíamos qué tipo de jugadores necesitábamos para un trabajo tan exigente, pero corríamos el riesgo de que cayeran lesionados, pero hemos conseguido tener menos lesiones musculares que en las dos últimas temporadas, gracias al trabajo de todos.

¿Se ha notado la diferencia física entre la Tercera y la Segunda RFEF?

– Totalmente y, además, creo que ahí está una de las claves de las categorías, el aspecto físico. Hay jugadores técnicamente muy buenos en Tercera RFEF, pero el aspecto físico es clave y, en Segunda RFEF, el aspecto físico es bastante superior a la Tercera. Lo sabíamos y, por eso, organizamos una pretemporada muy exigente porque sabíamos que, si no igualábamos el aspecto físico, no tendríamos opciones de competir.

¿Qué jugador de tu plantilla te ha sorprendido por su estado físico?

– Ahora, con los dispositivos gps, tenemos bastante información del rendimiento de los jugadores. Hay un parámetro que se llama HSR que nos dice la distancia que un jugador recorre durante un partido a un velocidad entre los 20 y 24 kilómetros por hora, es decir, son acciones relevantes en el juego, por ejemplo, el desmarque de ruptura de Antonio que supuso el gol ante el Talavera. En base a este parámetro, hay jugadores que habitualmente hacen este registro de acciones relevantes como Joan Monterde, Sergio Rodríguez, Pablo Olivares o Yuya. Pero después hay jugadores que me han sorprendido mucho, respecto a años anteriores. Es el caso de Héctor Rubio que, a pesar de tener un año más, en una categoría nueva para él y adaptándose a competidores con un nivel físico superior a él, me transmite que está en el mejor momento físico de su carrera, ha mejorado muchísimo.

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JL Pinós