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Jonatan, preparador físico del Conquense: “A nivel físico estamos creciendo a pasos agigantados, pero todavía nos queda techo para poder mejorar”

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Jonatan Moreno Moreno (Hellín/Albacete, 39 años) ejerce desde esta temporada como preparador físico en la Unión Balompédica Conquense. Su último club fue el Atl. Baleares, hace dos temporadas, pero antes ha estado en el Mérida, en el UCAM Murcia, Fuenlabrada y en el Lugo en Segunda División, hace dos temporadas. La pasada temporada decidió tomársela sabática porque fue padre y quiso vivir todo el embarazo junto a su esposa. Es el momento de hablar con él.

No debe ser fácil dejar la profesión un año, pero el caso lo merecía.

– Este mundo del fútbol te limita muchas cosas a nivel personal y preferí un año en blanco para estar con mi esposa y mi hija, para volver con más fuerza y estoy encantado de estar aquí.

¿Cómo ha sido tu llegada a la Balompédica?

– Me llamó Juanma Barrero, entrenador del Tarazona (recordar que Juanma Barrero estuvo de director técnico en el Conquense en la 2018/19, en Segunda B, que se empezó con Luis Ayllón como entrenador y se terminó con César Laínez, descendiendo), muy amigo mío con el que he estado en el Mérida y en el Atl. Baleares y me comentó que el Conquense estaba buscando preparador físico, lo que me permitía estar cerca de casa, con contacto diario con mi niña. Me ilusionó mucho el proyecto, no miré categoría, no miré nada, simplemente tener la ilusión de crecer junto a Íñigo Asensio, Luis Alonso y César Navas y estoy super encantado.

Llegaste con Rubén Pulido y, tras los dos primeros partidos de liga, ha llegado Rober Gutiérrez.

– No conocía a ninguno de ellos. Sí es verdad que me reuní con Rubén, antes de firmar, para ver qué quería de mí y la verdad es que me cuadró lo que quería conseguir, cuál sería mi papel y, por eso, acepté el estar aquí.

No ha debido de ser fácil trabajar en la pretemporada con el goteo de jugadores que iban llegando.

– Ha sido una pretemporada atípica, pero como dice el míster Rober, debemos tener la máxima capacidad de adaptación. Ahora el club está muy bien, pero ha vivido otro tiempo, nos hemos ido adaptándonos, reconvirtiéndonos, hemos ido salvando el día a día y creo que, al día de hoy, no se nota la carencia que hemos podido tener de jugadores, de algún entrenamiento más o de algún partido. No hay que mirar atrás, sólo pensar en el presente para construir el futuro.

Desde la grada, por poner un ejemplo, en los dos primeros partidos de liga, dio la sensación de que, físicamente, al equipo le faltaba algo. Ahora, sin embargo, parece todo lo contrario. ¿Son sensaciones falsas?

– Bueno, son sensaciones que la gente puede tener. Es verdad que no se está igual en la jornada uno que en la jornada siete, pero lo cierto es que antes trabajábamos según el modelo de juego que quería Rubén y ahora se trabaja de otra forma, mucho más física, por lo que se ve mucho más mi trabajo y estoy super encantado de poder llevarlo a cabo en las mejores condiciones.

¿A qué nivel físico está en estos momentos el equipo?

– Hemos tenido gente que se ha incorporado más tarde, será su sexta u octava semana de trabajo, lo que correspondería a la segunda jornada de liga, nos queda crecer muchísimo, aunque es cierto que estamos creciendo a pasos agigantados, pero todavía nos queda techo para poder mejorar y que algunos jugadores nos puedan dar más de sus posibilidades.

Físicamente, los entrenamientos son muy exigentes, ¿se portan bien los chicos?

– Sí, se portan bien. Son como nuestros hijos, al niño le tienes que recriminar cuando no hace las cosas bien y también hay que premiarle cuando las hacen bien. En ese sentido, lo que sí te puedo decir es que tenemos un grupo de diez, es una familia, con un vestuario como pocos se pueden tener y, a partir de ahí, los chicos son muy buena gente, se dejan guiar y creo que vamos a hacer una buena temporada.

Adaptado a Cuenca y junto a la familia.

– Estar con la familia ayuda muchísimo. En pretemporada vine solo, mi casa está en Hellín, me encantó la ciudad, mi mujer vino unos días y también le encantó, ahora mismo están la madre y la niña instaladas en Cuenca, nos gusta muchísimo disfrutar de la naturaleza y aquí hay mucha, y nos gusta disfrutar de la gastronomía y aquí es una pasada a nivel gastronómico. Por todo ello, estoy super feliz, el tiempo que tenga que estar estaré super contento y ojalá que pueda echar raíces en el club.

Jonatan Moreno observa ejercicios de Eneko

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JL Pinós