El Quintanar del Rey no pudo sumar en su visita al Orihuela. Los de Pedro Bolaños volvieron a presentar batalla ante uno de los clubes más potentes del grupo, pero tras una gran primera parte, la pegada del conjunto alicantino terminó decantando el encuentro en el segundo tiempo.
El Quintanar firmó un gran inicio, y pese al asedio inicial del Orihuela, los conquenses se mantuvieron serios y ordenados, esperando su oportunidad. Los locales avisaron pronto con un disparo de Algisi que obligó a intervenir a Cervera, y poco después fue el poste quien salvó a los visitantes tras un remate de Nacho Vila.
Con el paso de los minutos, los de Bolaños fueron ganando presencia en campo rival. En una gran acción por banda de Jódar, cuyo centro rechazó la defensa local, apareció Rubén Murcia, que enganchó un potente disparo desde la frontal. El portero Builgues respondió con una parada milagrosa, pero el balón cayó a los pies de Ticiano, que sirvió un pase de la muerte al que no llegó Gonpi, aunque sí Chabo, que irrumpió con fuerza para rematar a la red y firmar el 0-1 con el que se llegó al descanso.
En la segunda parte, el técnico local “Pato” movió el banquillo y dio entrada a Monteninos, Miranda y José Lara, que revolucionaron el ataque del Orihuela. El gran protagonista sería Solsona, que nada más empezar estrelló un cabezazo en la cruceta tras una falta lateral.
El Quintanar resistió hasta los diez minutos fatídicos que cambiaron el signo del partido. Un centro perfecto de Rubén Solano lo controló Solsona, que fusiló a Cervera para empatar el duelo. Poco después, un pase filtrado entre líneas dejó a Solsona solo ante el meta, definiendo con calidad para firmar el 2-1.
El golpe fue duro para los conquenses, que tres minutos después encajaron el tercero. Joan Monterde, exbalompédico, combinó con Rubén Solano en una pared por la izquierda; su disparo fue repelido por Cervera, pero el rechace lo aprovechó el propio Solano para sentenciar el partido con el 3-1 definitivo.
Pese a las intentonas finales y los cambios en busca de reacción, el marcador no se movió más, y el Quintanar del Rey no pudo sacar puntos de un encuentro que lo mantiene en el fondo de la tabla del Grupo 5, con 5 puntos, a 10 de la permanencia, marcada por los filiales del Rayo Vallecano y Las Palmas.
Ahora, los de Pedro Bolaños deben pasar página y centrarse en una semana histórica para el club, ya que volverán a disputar una ronda de Copa del Rey ante la UD Ibiza, en busca de la machada de eliminar a un rival de Primera RFEF.


































































