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La RFEF enrarece la eliminatoria Conquense-Ourense

Ourense-Conquense/Foto UB Conquense

Este jueves se conocía la resolución del Comité de Competición a la hora de resolver la eliminatoria entre Conquense y Ourense. Los gallegos se vieron perjudicados por el Tribunal Administrativo de Deportes (TAD) al dar tres puntos al Numancia frente al Fabril después de prácticamente medio año, lo cual modificaba la clasificación final del grupo I de la Segunda RFEF. En este sentido, con esos tres puntos el Numancia subía al tercer puesto en detrimento del Ourense, una situación que ha sobrevenido los playoffs de ascenso a Primera RFEF hasta límites insospechados.

Porque con esta decisión se ha alterado todo. Para empezar, en lo que más toca al Conquense, la solicitud de los balompédicos a la hora de saber qué pasaría si el Ourense era cuarto se ha saldado con una consecuencia inesperada antes del sorteo: el Conquense goza de la ventaja por mejor puesto liguero, lo que significa que si la eliminatoria queda empatada, es el equipo de Cuenca el que asciende.

Los balompédicos han hecho lo que consideraban mejor para su interés y, tras la consulta, pidieron que se siguieran las bases de competición, lo cual se ha cumplido. Cabe destacar que los blanquinegros no han reclamado nada injusto ni fuera de la ley para proteger las opciones de ascenso. Sin embargo, es lógico que el Ourense se sienta violentado (lo que queremos resaltar es que esa sensación de injusticia que reina entre los gallegos, lógica por otro lado, debería mirar hacia cotas más altas y no hacia el Conquense).

Seis meses para resolver

Retrocedamos en el tiempo. El 13 de diciembre se disputa un Numancia-Fabril que acabó con victoria del filial por 1-2. Los sorianos reclamaron alineación indebida porque Hugo Torres no estaba correctamente inscrito y su participación era irregular, un hecho que la justicia le terminó dando la razón a través del TAD… seis meses después.

Esta insólita situación, por lo tardía de la resolución, ha puesto patas arriba toda la promoción de ascenso, porque hubiera cambiado absolutamente todo. El Numancia incluso pidió ascenso directo o repetición de los playoffs, pero no tendrán ningún tipo de compensación deportiva (porque la competición siguió adelante y, ahora, sería un auténtico caos… por un hecho que ha propiciado la propia lentitud de la justicia).

Estamso hablando de toda una segunda vuelta que jugaron en el grupo I con la incógnita de qué sucedería en ese partido. En la última jornada, el Ourense afrontaba su partido ajeno a esta situación, con la tercera plaza garantizada, e incluso reservó jugadores de cara al futuro playoff. Empató su choque, el Numancia ganó y terminaron terceros y cuartos respectivamente. Pero esos tres puntos extra que ha recibido el Numancia seis meses después modifican su clasificación. El Conquense afrontaba la última jornada en otra tesitura, como cuarto, y también reservó jugadores para el playoff e incluso debutó el canterano Pablo Pérez, pero los de Rober Gutiérrez lograron los tres puntos en casa del Real Madrid Castilla y terminó adelantando al Getafe B.

Ahora, con la primera eliminatoria disputada, el Numancia quedó eliminado ante el Poblense (enfrentándose a un tercero, cuando debería haber jugado contra un cuarto y con factor campo a favor) y el Ourense se impuso al Reus (un cuarto, cuando debería haber jugado contra un tercero y sin ventaja de campo). Evidentemente, tanto Numancia como Reus se han sentido perjudicados, mientras que el Ourense se encuentra en una encrucijada que ellos no han buscado y, según quien suscribe este artículo, también son otros perjudicados por una situación de terceros.

En esa primera eliminatoria todavía no se tenía ningún conocimiento de lo que iba a suceder en el Numancia-Fabril famoso. Tanto que el Ourense ingresó al sorteo de las finales como tercero y, por eso, le tocó en liza el Conquense. De hecho, si se hubiera resuelto antes y se hubieran seguido las bases de competición, el Ourense no debería enfrentarse al Conquense, sino que le hubiera tocado otro segundo (viendo el sorteo, hubiera sido el San Sebastián de los Reyes).

Lo que es insólito, desde luego, es que la eliminatoria ha cambiado sus normas a mitad de su disputa. Pero también es lógico que, con el dictamen del TAD, no se cometa un nuevo error y se corrija a mitad, ahora que todavía se puede hacer y no actuando de manera retrospectiva.

Sin culpa de Conquense ni Ourense

Hay algo que está claro: la eliminatoria está enrarecida. Y lo peor es que no es ni por culpa del Conquense, que defiende sus intereses, ni del Ourense, que se ve inmerso en una situación totalmente ajena. Por eso, desde aquí entendemos ambas posturas y tan solo pedimos que, como sucedió en la ida en O’Couto, el partido se dirima desde el máximo respeto entre ambas entidades y que, pase lo que pase, ambos equipos merecerán despedir la temporada bajo el aplauso de las aficiones.

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Alberto Val