
Luis Martínez de Quel Castiella ha sido el último en llegar a la Unión Balompédica Conquense en el mercado de invierno. El defensa central, natural de Arnedo (La Rioja), vino del Sant Andreu (Barcelona) de Segunda RFEF equipo al que llegó al inicio de la actual temporada procedente de la Balompédica Linense. El buen rendimiento de la zaga balompédica no le había permitido debutar en el Conquense hasta el encuentro ante Las Palmas Atlético, hace dos jornadas, en el que salió unos pocos minutos. El pasado domingo, en la visita al Intercity, jugó toda la segunda parte. Desde que con 18 años salió del Zaragoza B, ha recorrido media España en catorce clubes diferentes, tanto en Segunda RFEF como Primera RFEF. Ahora se le nota contento en la Balompédica.
No ha sido fácil debutar en el Conquense.
– Vine con unas ganas brutales, pero es verdad que los compañeros estaban muy bien, así que estaba esperando mi oportunidad, ahora estoy feliz de haber podido ayudar al equipo unos cuantos minutos, veo al equipo trabajar todos los días, veo mi trabajo todos los días, viviendo por y para esto, y estoy intentando ayudar al Conquense para conseguir los objetivos.
El próximo domingo, con la duda de Iñaki Oloartua por molestias musculares, puedes tener la oportunidad de ser titular.
– Vamos a ver lo que decide el míster, yo estoy súper contento, estoy a disposición de lo que me diga el cuerpo técnico para ayudar y, si salgo, seguro que estaré a un gran nivel porque me encuentro con una confianza brutal con mis compañeros, me lo ponen todo muy fácil y seguro que se nos dará muy bien y conseguiremos los tres puntos.
Llegas a un equipo con la esperanza de jugar, pero ves que no es fácil. ¿Cómo se viven esos momentos?
– Al final, la vida y el fútbol me ha enseñado que, cuando pasan esos momentos es cuando más hay que creer en uno mismo, he estado cinco jornadas sin jugar, pero es cuando más confiaba en mí y, al final, importa la capacidad de resiliencia, de trabajar, de hacer lo que depende de ti, de ir día a día, de cuidarse y de estar preparado física y mentalmente, y eso es lo que he hecho. Al final, cuando me ha tocado rendir a buen nivel, no es casualidad, no entiendo las casualidades en el mundo del fútbol, al final todo pasa por algo. Ya te he dicho que vivo por y para esto y, siempre que me toque, estaré a disposición y súper preparado.
Vaya racha que lleva el equipo. En los últimos siete partidos, seis victorias y un empate.
– La respuesta más fácil lo dice la palabra increíble, aunque siempre hay margen de mejora porque tenemos gente muy joven con margen de mejora, pero creo que nos tenemos que exigir el continuar esta racha. Cuando salen las cosas tan bien, el día a día es maravilloso, el equipo es maravilloso, el club es maravilloso, la afición es maravillosa y la verdad es que estoy muy feliz aquí y al equipo le pongo la exigencia, a nivel individual y colectiva, de mantener este listón, que hemos puesto tan alto, el máximo tiempo posible.
Hablando de exigencias, el domingo llega a La Fuensanta el Moscardó.
– Tenemos que afrontarlo como si fuese el Rayo Majadahonda o el Sanse porque, al final, este tipo de equipos que están jugando por abajo, más en estas últimas jornadas, pueden ser más peligrosos porque tienen una tensión y una concentración brutal, más que los equipos de media tabla hacia arriba. Llevamos trabajando durante la semana el partido, dándole la importancia de que, sea el equipo que sea, son tres puntos que, al día de hoy, son de oro, vamos a ir a por ellos con el máximo respeto al rival, centrándonos en nosotros y, si estamos a buen nivel, seguro que podemos conseguir el objetivo.
Has estado por muchos clubes, ¿cómo valoras las instalaciones del Conquense para que podáis trabajar los futbolistas?
– El club está en crecimiento, se ve en todas las facetas del club, el estadio se está quedando impoluto, es un espectáculo trabajar día a día en él y, como trabajadores del club, debemos dejarnos todo por él. Es un club con una infraestructura de otra categoría, pero luego también tiene esa parte familiar con Cristina, con Jose Vega, con Iván Rubio, con Luis Alonso, con Íñigo Asensio, que hace que los futbolistas nos sintamos como en casa.































































