Sergio Aracil Izquierdo, Alicante 1988, estaba en septiembre en casa, tras varias negociaciones para entrenar a un equipo que resultaron infructuosas, cuando recibió la llamada de su amigo Rober Gutiérrez, el cual había sido nombrado entrenador de la Unión Balompédica Conquense, tras la segunda jornada de liga en la que fue cesado Rubén Pulido, para ser el analista del primer equipo. Tras haber entrenado por la zona murciana al Muleño, Murcia B, Murcia y Lorca, llegó hace dos temporadas al CP Villarrobledo, pero en su segunda temporada, la pasada, los impagos hicieron que se marchara, junto a buena parte de la plantilla, en mitad de la misma. Al final, como no podía entrenar en España, terminó la temporada en el UE Santa Coloma de Andorra. Hay que resaltar que, no hace mucho, la nueva directiva del CP Villarrobledo terminó abonando todo lo que le debía a Sergio Aracil, algo que el propio protagonista ha hecho público y ha agradecido.
¿Cómo fue tu llegada al Conquense?
– La verdad es que fue algo inesperado, algo que no contemplaba, sí es cierto que tuve alguna oportunidad este verano de entrar en otros cuerpos técnicos en una figura similar, pero la llamada de Rober fue importante, tenemos una buena relación personal y profesional, me ilusionó lo que me contó a nivel de club, el proyecto que había, me transmitió la importancia que quería que tuviese en el cuerpo técnico y todo se juntó para sumarme a este proyecto tan bonito y poder sumar desde mi parcela.
De entrenador a analista.
– He sido entrenador en varios clubes, pero siempre contemplé que este tipo de oportunidades se podían dar y la verdad es que no me lo pensé porque se juntó todo, la llamada de alguien que me conoce, el proyecto del club y la cercanía con mi ciudad que me permite compaginar con el tema familiar. Llevamos trabajando en el Conquense siete semanas y la verdad es que estoy contento con mi trabajo, aportando mi granito de arena.
Rober Gutiérrez es el entrenador, tú el analista, pero también eres entrenador. No habrá diferencias a la hora de trabajar con el equipo.
– Para nada. Lo que está consiguiendo Rober es que todo el cuerpo técnico vayamos a una, que tanto él, como Mario Cartagena, como yo, llevamos el plan del partido, analizamos a los rivales, aportamos ideas, lógicamente debatimos, pero mi función es aportar al míster las ideas, o soluciones, que en mitad de un partido pueda tener, pero el que toma la decisión es él, aunque nos escucha, nos valora y eso es muy importante. Si no fuera así, tanto Mario como yo no estaríamos aquí.
Hace un año, sufriendo por los impagos en el Villarrobledo. Cómo han cambiado las cosas.
– Yo estaba contento en el Villarrobledo, es un club que tiene solera, las cosas iban bien, yo estaba feliz allí como entrenador del equipo de Tercera División porque me dieron la potestad de hacer el equipo, estábamos en play-off, la verdad es que todo iba muy bien hasta que llegaron los impagos a toda la plantilla. La verdad es que, ves al Conquense, y piensas que todo esto es más profesional, entrenas por la mañana y notas que tu trabajo puede valer para conseguir cosas grandes. Es una motivación que tenemos todos, desde el primer jugador hasta el último.
El Conquense lleva tres empates consecutivos, aunque lleva seis partidos sin perder. ¿Qué le podemos decir a la afición?
– Puedo decirle que el partido ante el Rayo Vallecano B fue muy completo, que vamos a más, que cada día nos conocemos mejor, que cuando antes analizábamos jugadas de los partidos, la mayoría eran por desajustes y cosas a mejorar y ahora hay muchas cosas que se hacen muy bien. Estamos encontrando nuestra identidad, nuestra fortaleza y se irá viendo, poco a poco. Eso no significa que vayamos a ser un equipo excesivamente bonito o divertido, pero sí significa que somos un equipo al que les va a costar mucho a los rivales el ganarnos porque los jugadores que tenemos están siendo muy fiables, en ese sentido, y creo que somos un equipo que va a estar muy cerca de la victoria en cada partido, da igual el rival, la situación o que juguemos fuera o dentro de casa. El equipo va a más, está físicamente mejor, se conocen mejor entre ellos, hay que tener en cuenta que son todos nuevos, el cuerpo técnico también va conociendo mejor a la plantilla y, personalmente, estoy muy satisfecho. Cuando le ganamos al Real Madrid C se dijo que habíamos hecho un gran partido, pero yo creo que el equipo está ahora mejor que ese día, mucho más ajustado, más entero y sólo nos falta estar un poco más acertados de cara a puerta y tener un poco más de recursos ofensivos desde el banquillo porque se nos han juntado una serie de bajas importantes en esa zona. Estamos en el camino, hay que tranquilizar a la gente, esta liga es muy igualada, como estamos viendo, pero que la gente esté confiada en que este equipo va a dar guerra.
Con este Conquense, ¿por qué objetivo se puede luchar?
– Hay dos cosas importantes. La primera que, como se está viendo, la liga está muy igualada y no hay equipo que se escapa y, la segunda, que los que conocemos la Segunda RFEF, de mirar para arriba o mirar para abajo, hay tres puntos de diferencia. ¿Estamos capacitados para pelear con los mejores? Eso se va a ver, pero somos un equipo que va a ser muy difícil para los rivales. De momento no hemos perdido, aunque nos gustaría llevar más puntos, pero si enlazamos victoria-empate-victoria, estaremos arriba. Esos números no engañan, así que hay que estar confiados en que va a ser un equipo muy competitivo y, luego, dependerá de que ese partido que tienes que ganar, ganarlo, y ese en el que estás menos afortunado, no perderlo. Esa hará que puedas estar más arriba o más abajo.
































































