El Juez Único de Competición decidió este martes por la tarde cuál era la solución para el final de la primera fase en el subgrupo B de Tercera División, después de que el Conquense-Illescas se suspendiera por dos casos positivos por coronavirus en la plantilla balompédica. Así, el partido entre blanquinegros y toledanos se jugará este sábado, mientras que la jornada final se mantendrá con horario único para el domingo. Sin embargo, tanto el Conquense como el Illescas jugarán su último compromiso tres días después, Martes Santo, ante Toledo (Conquense, a domicilio) y Azuqueca (Illescas, en casa).
Según la directiva del Conquense, les hubiera gustado que se hubiera tomado otra decisión, ya que consideran que «hay fórmulas más justas» que la adoptada por parte de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha (FFCM). En este sentido, el presidente, Ángel Mayordomo, valoraba como una opción «que se hubiera retrasado una semana la competición».
Esto implica que el Conquense tendrá que jugar tres partidos en siete días, ya que la siguiente fase (los de Cuenca todavía no saben si jugarán por la permanencia o por el ascenso, ya que aún tienen opciones de acabar sextos) arrancará el 4 de abril.




































































